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	<title>Gesta Archivi - Plinio Correa de Oliveira</title>
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	<title>Gesta Archivi - Plinio Correa de Oliveira</title>
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		<title>Plinio Corrêa de Oliveira y el Coetus Internationalis Patrum en el Concílio Vaticano II</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Nestor Fonseca]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Mar 2026 22:54:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espanol]]></category>
		<category><![CDATA[Gesta]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cada vez se aclara más el papel desempeñado por Plinio Corrêa de Oliveira en la reacción del movimiento conservador-tradicional durante el Concilio Vaticano II y, concretamente, en el Coetus Internationalis Patrum. Tras los libros de Roberto de Mattei y Benjamin Cowan, llegan ahora los trabajos del profesor Philippe Roy-Lysencourt. &#160; &#160; Por Julio Loredo Con [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 40px; padding-right: 40px; text-align: center;"><strong><em>Cada vez se aclara más el papel desempeñado por Plinio Corrêa de Oliveira en la reacción del movimiento conservador-tradicional durante el Concilio Vaticano II y, concretamente, en el Coetus Internationalis Patrum. Tras los libros de Roberto de Mattei y Benjamin Cowan, llegan ahora los trabajos del profesor Philippe Roy-Lysencourt.</em></strong></p>
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<p style="text-align: center;"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-29549 size-large" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/12/Concilio-Vaticano-II-1024x694.jpg" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/12/Concilio-Vaticano-II-1024x694.jpg 1024w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/12/Concilio-Vaticano-II-300x203.jpg 300w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/12/Concilio-Vaticano-II-768x521.jpg 768w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/12/Concilio-Vaticano-II.jpg 1100w" alt="" width="800" height="542" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><em><strong>Por Julio Loredo</strong></em></p>
<p>Con la publicación de nuevos documentos, hasta ahora inéditos, se aclara cada vez más el importante papel desempeñado por Plinio Corrêa de Oliveira y por la <strong>TFP (Tradición, Familia, Propiedad)</strong> en la reacción del movimiento conservador-tradicional durante el Concilio Vaticano II y, concretamente, en el <em>Coetus Internationalis Patrum</em>, es decir, el grupo de padres conciliares que lideró dicha reacción. Tras el libro del profesor Roberto de Mattei [1] y el del profesor Benjamin Cowan [2], he aquí los trabajos del profesor Philippe Roy-Lysencourt, docente de la Universidad Laval de Quebec y fundador del Institut d’Étude du Christianisme, en Estrasburgo [3].</p>
<h3>DEL «PEQUEÑO COMITÉ» AL COETUS</h3>
<p><em>«Desde el mes de octubre </em>[de 1963]<em>, el líder brasileño había instalado en Roma un secretariado, compuesto por catorce personas», </em>escribe de Mattei. Y continúa:<em> «Los dos obispos brasileños</em> [Monseñor Sigaud y Monseñor Mayer]<em>, con el apoyo organizativo y las sugerencias estratégicas del profesor de Oliveira, mantuvieron una intensa serie de contactos con los círculos conservadores romanos»</em> [4].</p>
<p>De esos contactos surgió el llamado «Pequeño Comité», que más tarde se convertiría en el <em>Coetus</em>, el corazón de la reacción conservadora-tradicional en el Concilio.</p>
<h3>SE ROMPE EL SILENCIO</h3>
<p>Según Cowan, profesor de historia en la Universidad de California en San Diego, <em>«los estudiosos aún no han dado la importancia debida a la acción decisiva de un grupo cohesionado de brasileños</em> [de la TFP]<em> que trabajó durante y después del Concilio para contener la ola reformista. (…) El papel central de los brasileños suele mantenerse en la sombra»</em> [5].</p>
<p>El silencio sobre Plinio Corrêa de Oliveira y la TFP no tiene explicación académica: <em>«A pesar de que este grupo desempeñó un papel principal, y en cierto sentido pionero, en la política del catolicismo tradicionalista, tanto a nivel nacional como transnacional, durante y después del Concilio, Mayer, Sigaud y la sensacional TFP suelen quedar al margen de la historiografía sobre el origen de la reacción católica ultraconservadora en el mundo. (…) Los investigadores han ignorado en gran medida esta contribución brasileña»</em> [6].</p>
<p>Cowan pretende romper esta especie de omertà con la publicación de documentos hasta ahora inéditos. Cabe destacar que es un liberal, es decir, un hombre de izquierdas. Su interés es académico.</p>
<p><em>«Los brasileños —</em>afirma Cowan<em>— fueron, en cierto modo, la principal fuerza, y hasta ahora ignorada, detrás de la resistencia conservadora en el Vaticano II»</em> [7]. <em>«Hasta entonces, buena parte de la financiación del Coetus procedía de fuentes brasileñas, por no hablar de los voluntarios que trabajaban allí, casi todos de la TFP. El propio monseñor Marcel Lefebvre definía a la TFP como el “comité directivo” del Coetus» </em>[8].</p>
<p>Los estudios del profesor Philippe Roy-Lysencourt arrojan más luz sobre el papel del líder católico brasileño.</p>
<p>En las casi dos mil páginas que componen la obra, Plinio Corrêa de Oliveira es citado nada menos que 61 veces. Veamos algunos fragmentos.</p>
<h3>PERSONAJE CONOCIDO</h3>
<p>Roy-Lysencourt comienza mostrando cómo Plinio Corrêa de Oliveira ya era una figura conocida en Italia y en Europa, donde se había desplazado varias veces en la década de 1950. Esto queda demostrado, por ejemplo, por su correspondencia con Mons. Antonio Piolanti, rector de la Universidad Lateranense, representante —en teología— de la escuela romana y figura destacada del ala conservadora-tradicional italiana; con el abate Luc Lefèvre, director de La Pensée Catholique; con Jean Ousset, fundador de La Cité Catholique, y otros. Concluye que Plinio Corrêa de Oliveira mantenía un estrecho contacto <em>«con las redes más importantes del catolicismo intransigente preconciliar»</em>, entre las que incluye a la TFP brasileña y a la revista <a href="http://www.catolicismo.com.br"><strong>Catolicismo</strong></a>, fundada por el propio Dr. Plinio [9].</p>
<p>Entre los documentos citados por Roy-Lysencourt hay una carta de 1961 de Mons. Piolanti felicitando al Dr. Plinio por la publicación del libro <a href="https://pliniocorreadeoliveira.info/ES_RCR_espanol.htm#.Y-9qcnbMJhE"><strong>Revolución y Contra-Revolución</strong></a> [10].</p>
<p>El profesor francocanadiense constata: <em>«Los vínculos entre La Cité Catholique y el movimiento brasileño Catolicismo, más tarde Tradición, Familia, Propiedad, son bastante evidentes. Esos vínculos existían también a título personal con Plinio Corrêa de Oliveira».</em> El líder brasileño fue incluso invitado a participar en el Congreso de la Cité Catholique en Issy-les-Moulineaux en 1960. Al no poder viajar, envió una comunicación escrita [11].</p>
<p>Según Roy-Lysencourt, el Coetus surgió precisamente de la articulación de estas redes (réseaux), a las que él denomina <em>«centros de intransigencia en el mundo» </em>[12].</p>
<h3>EL EMBRION DE COETUS EN BRASIL: EL LEGIONARIO, CATOLICISMO Y LA TFP</h3>
<p>En busca de las raíces de Coetus, Roy-Lysencourt se remonta a los años 1930.</p>
<p><em>«La primera estructura brasileña que puede explicar los orígenes del Coetus en este país es el semanario </em><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/artigos-em-o-legionario/#gsc.tab=0"><em><strong>O Legionário</strong></em></a><em>»,</em> escribe el profesor canadiense [13]. Se trata del semanario católico que, partiendo de un boletín parroquial, Plinio Corrêa de Oliveira convirtió en el órgano católico más importante de Brasil, con proyección también internacional. Precisamente en torno a este semanario, en la década de 1930, formó el «<a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/Minha_Vida_publica/MVP_06_Prof_Universitario_e_Advogado_Papel_do_Legionario.htm#_Toc451114346"><strong>Grupo do Legionário</strong></a>», el embrión de la futura TFP brasileña [14].</p>
<p>Roy-Lysencourt pasa entonces a narrar la historia de O Legionário, su importancia nacional e internacional, el nombramiento de Plínio Corrêa de Oliveira como presidente de Acción Católica de São Paulo, la publicación del libro-denuncia <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/en-defensa-de-la-accion-catolica-texto-completo/#gsc.tab=0"><strong>En defensa de la Acción Católica</strong></a> y la feroz campaña difamatoria que siguió. Dos sacerdotes destacaron por el apoyo prestado a Plinio Corrêa de Oliveira en esta cuestión: el P. Geraldo de Proença Sigaud y el P. Antônio de Castro Mayer. Inicialmente sancionados junto con el autor, recibieron posteriormente de Pío XII el nombramiento como obispos, lo que lleva a creer que fue una recompensa por el apoyo al libro-denuncia.</p>
<p>Roy-Lysencourt destaca la estrecha amistad de los dos prelados y su colaboración con Plinio Corrêa de Oliveira. Ambos se convertirían en figuras centrales del Coetus. En 1947, el propio Plinio Corrêa de Oliveira recibió una carta de elogio de Pío XII, firmada por Mons. G. Montini [15], futuro Pablo VI.</p>
<p>Continuando con el estudio de las raíces del Coetus, Roy-Lysencourt dedica una sección a la revista <a href="http://www.catolicismo.com.br"><strong>Catolicismo</strong></a>, fundada en 1951 por Plinio Corrêa de Oliveira bajo los auspicios de Monseñor Antonio de Castro Mayer. En torno a ella surgió un poderoso movimiento que, en 1960, se convirtió en la TFP brasileña.</p>
<p>Escribe el autor: <em>«Catolicismo poseía una característica fundamental del catolicismo intransigente preconciliar: <strong>el deseo de luchar por la realeza social de Cristo</strong>, al igual que las otras revistas y movimientos presentados anteriormente».</em> Fue precisamente en el número 100 de esta revista donde se publicó el ensayo «<a href="https://pliniocorreadeoliveira.info/ES_RCR_espanol.htm#.Y-9qcnbMJhE"><strong>Revolución y Contra-Revolución</strong></a>», <em>«traducido a varios idiomas, entre ellos el francés en 1960»</em> [16].</p>
<p>Otra sección está dedicada a la historia de la TFP, desde la primera, la brasileña, hasta convertirse en una familia internacional con presencia en todos los continentes: <em>«A raíz de las revistas O Legionário y Catolicismo, y del grupo de amigos que se formó en torno a ellas, Plinio Corrêa de Oliveira fundó en São Paulo, el 26 de julio de 1960, la <strong>Sociedad Brasileña de Defensa de la Tradición, la Familia y la Propiedad (TFP)</strong>. Esa fue la base de una organización que pronto se convertiría en mundial tras el Concilio, con numerosas secciones surgiendo por todo el planeta a partir de 1967. A finales del siglo XX, la TFP estaba presente en veinticinco países»</em> [17].</p>
<p>Al relatar la acción de la TFP, tras enumerar las diversas campañas, por ejemplo, contra la reforma agraria socialista, el autor se centra en las iniciativas relativas a la penetración progresista en la Iglesia: <em>«La más espectacular de estas manifestaciones fue la de 1968-1969, durante la cual la TFP lanzó una petición que reunió 1.600.368 firmas»,</em> solicitando al papa Pablo VI medidas contra la infiltración comunista en la Iglesia [18].</p>
<p>Así se llega al Concilio: <em>«Durante el Concilio, se estableció en Roma una oficina de la TFP para acompañar los trabajos»</em> [19].</p>
<h3>LOS VOTA DE LOS PRELADOS BRASILEÑOS</h3>
<p>En preparación para el Concilio Vaticano II, el cardenal Domenico Tardini, secretario de Estado y presidente de la Comisión Preparatoria, pidió a los obispos de todo el mundo que presentaran propuestas, llamadas <strong>vota</strong>. El profesor Roy-Lysencourt escribió un libro en el que analizaba los vota de los principales miembros del Coetus. Tras examinar el votum de Mons. Marcel Lefebvre, el de Mons. Luigi Maria Carli, obispo de Segni, y el de Dom Jean Prou, abad de Solesmes, Roy-Lysencourt aborda los de Dom Geraldo de Proença Sigaud y Dom Mayer:</p>
<p><em>«La perspectiva de los dos prelados brasileños era diferente. Sus textos estaban dominados por la denuncia de una vasta conspiración anticristiana y de sus instrumentos (la Masonería, el Comunismo, el Judaísmo Internacional, la Revolución) contra los cuales el Concilio debía dotarse de medios para combatir. Sus textos son tan similares que es probable que se hayan consultado mutuamente. Naturalmente, se necesitarían fuentes adicionales para demostrarlo, pero su historia común y las animadversiones scriptae que redactaron juntos sobre los borradores enviados a todos los Padres conciliares en julio de 1962 podrían confirmar esta hipótesis. En cualquier caso, está claro que existe un vínculo innegable entre sus luchas brasileñas dentro de las redes antes identificadas y sus votos. Es incluso totalmente plausible que se hayan inspirado en el libro del profesor Plinio Corrêa de Oliveira, «<strong>Revolución y Contra-Revolución</strong>», a la hora de redactar sus textos. En cualquier caso, las similitudes son innegables» </em>[20].</p>
<p>Al referirse al votum de Mons. Sigaud, el profesor de Mattei escribe también: <em>«El texto de Mons. Sigaud revela claramente la inspiración, y tal vez la propia mano, de Plinio Corrêa de Oliveira, cuyo texto princeps «<strong>Revolución y Contra-Revolución</strong>» acababa de publicarse»</em> [21].</p>
<p>Una primera diferencia entre los votos de los dos prelados brasileños y los de los demás tradicionalistas era que, mientras que estos últimos denunciaban —con razón— algunos errores aislados, los primeros presentaban un vasto panorama histórico-estratégico dominado por el fenómeno de la Revolución. En ese panorama, todos los errores están interrelacionados, postulándose y agravándose mutuamente. De poco serviría abordar tal o cual error si no se atacara la raíz, es decir, la Revolución en su conjunto.</p>
<p>Otra diferencia es <strong>la importancia atribuida a los fenómenos culturales y sociales</strong>, el terreno fértil de donde nacen los errores. Las opiniones de los dos prelados brasileños no se limitaban al terreno teológico y litúrgico. Roy-Lysencourt comenta, por ejemplo, la denuncia de monseñor Sigaud contra los bailes modernos, las modas, los concursos de belleza, el cine, los libros inmorales y así sucesivamente [22]. Mientras que monseñor Mayer proponía enseñar el concepto de <strong>civilización cristiana</strong>. Escribe Roy-Lysencourt: <em>«Considerando que las estructuras de la sociedad civil pueden contribuir a la salvación de las almas, o impedirla, monseñor Mayer proponía que se incluyera en la enseñanza cristiana la descripción de una sociedad católica contemporánea»</em> [23].</p>
<p>Otra gran diferencia con respecto a los votos de otros representantes influyentes de la línea conservadora-tradicional es que los de monseñor Sigaud y monseñor Mayer<em> «no solo presentaban los errores que había que evitar, sino que también proponían formas concretas de restaurar la ciudad cristiana»</em>. En resumen, hacían un gran llamamiento a una Contra-Revolución [24].</p>
<p>«<em>El hilo conductor de sus propuestas</em> —escribe el profesor canadiense— <em>es un llamamiento general a la lucha contrarrevolucionaria, sobre la cual proponían que el Vaticano presentara un plan de acción concreto</em>» [25].</p>
<p>A continuación, el autor menciona diversas iniciativas durante el Concilio que <strong>deben atribuirse a la inspiración de Plinio Corrêa de Oliveira. </strong>Por ejemplo, la <strong>petición de consagrar el mundo al Inmaculado Corazón de María</strong> y <strong>la petición de condenar el comunismo</strong>: «<em>Los brasileños, como se explicará más adelante, lanzaron una petición que pedía la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María, así como una primera petición que pedía la condena del comunismo</em>» [26].</p>
<h3>DOS INICIATIVAS</h3>
<p>Plinio Corrêa de Oliveira estuvo en el origen de dos importantes iniciativas durante el Concilio. Escribe Roy-Lysencourt: <em>«Los brasileños fueron los autores de una petición solicitando la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María, presentada durante la segunda sesión, así como de una primera petición solicitando la condena del comunismo, presentada al final de la segunda sesión»</em> [27].</p>
<p>Durante el Concilio, Plinio Corrêa de Oliveira publicó también el libro «<a href="https://pliniocorreadeoliveira.info/Libertad_de_la_Iglesia/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm"><strong>La libertad de la Iglesia en el Estado comunista</strong></a>». El autor demostraba en él que los católicos no pueden aceptar ningún modus vivendi con el comunismo que implique la renuncia a la defensa de puntos esenciales de la doctrina católica, <strong>como el derecho a la propiedad.</strong> Tesis, por cierto, afirmada con vehemencia por varios Padres conciliares.</p>
<p>Cuenta Roy-Lysencourt, citando a De Mattei: <em>«El ensayo, traducido al español, francés e italiano, fue distribuido a los 2.200 Padres conciliares y a los 450 periodistas de todo el mundo presentes en Roma. Su repercusión traspasó el Telón de Acero» </em>[28].</p>
<p>El libro fue presentado por Mons. Mayer a Mons. Pericle Felici, secretario general del Concilio, acompañado de una carta en la que se solicitaba «su valiosa opinión» [29].</p>
<p>Estas dos iniciativas, como documentan De Mattei y Roy-Lysencourt, causaron gran revuelo en el ámbito progresista, pues revelaban una flagrante contradicción en el Concilio: mientras este se presentaba como «pastoral», evitaba cuidadosamente condenar la principal amenaza para la vida espiritual de los fieles, a saber, el comunismo.</p>
<p>En aquella época aún no se conocía el Acuerdo de Metz, un pacto secreto firmado en 1962 por el Vaticano con el Patriarcado de Moscú (URSS), por el cual, a cambio del envío de observadores ortodoxos al Concilio, el Vaticano se comprometía a no condenar el comunismo. La petición, inspirada por Plinio Corrêa de Oliveira y firmada por 213 padres conciliares, corrió el riesgo de romper ese equilibrio.</p>
<p><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/7811-2/vignette/" rel="attachment wp-att-6827"><img decoding="async" class="size-full wp-image-6827 aligncenter" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2023/03/vignette.png" alt="" width="92" height="25" /></a></p>
<p>En conclusión, podemos decir que, con los estudios de Philippe Roy-Lysencourt, que siguen a los de Roberto de Mattei y Benjamin Cowan, <strong>queda cada vez más claro el importante papel desempeñado por Plinio Corrêa de Oliveira y por la TFP en la reacción tradicionalista durante el Concilio Vaticano II.</strong></p>
<hr />
<h2><strong>Notas:</strong></h2>
<p>[1] Roberto de Mattei, Il Concilio Vaticano II, una storia mai scritta, Lindau, Turín 2010.</p>
<p>[2] Benjamin A. Cowan, Moral Majorities Across the Americas. Brazil, the United States and the Creation of the Religious Right, University of North Carolina Press 2021.</p>
<p>[3] Philippe Roy-Lysencourt, «Le Coetus Internationalis Patrum, un grupo de opositores en el seno del Concilio Vaticano II», Universidad Laval, Quebec, vol. I, 2011, Vol. 2, 2019; Id., Recopilación de documentos del Coetus Internationalis Patrum para la historia del Concilio Vaticano II, Instituto de Estudios del Cristianismo, Estrasburgo 2019.</p>
<p>[4] Roberto de Mattei, Il Concilio Vaticano II, una storia mai scritta, p. 228. Véase también Id., Il crociato del secolo XX. Plinio Corrêa de Oliveira, Piemme, Casale Monferrato 1996, pp. 259 y ss.</p>
<p>[5] Benjamin A. Cowan, Moral Majorities across the Americas, pp. 16-17.</p>
<p>[6] Ibíd., pp. 17-19.</p>
<p>[7] Ibíd., pp. 17-19.</p>
<p>[8] Ibíd., p. 24. Véase Julio Loredo, «El papel de Plinio Corrêa de Oliveira en la creación de la derecha religiosa internacional», Tradición Familia Propiedad, diciembre de 2021.</p>
<p>[9] Philippe Roy-Lysencourt, Le Coetus Internationalis Patrum, p. 179</p>
<p>[10] Ibíd., p. 191.</p>
<p>[11] Ibíd., p. 247.</p>
<p>[12] Ibíd., p. 244.</p>
<p>[13] Ibíd., p. 261.</p>
<p>[14] Cfr. Roberto de Mattei, El cruzado del siglo XX. Plinio Corrêa de Oliveira, pp. 56 y ss.</p>
<p>[15] Philippe Roy-Lysencourt, Le Coetus Internationalis Patrum, p. 264.</p>
<p>[16] Ibíd., p. 265.</p>
<p>[17] Ibíd., p. 267.</p>
<p>[18] Ibíd., p. 268.</p>
<p>[19] Ibíd., p. 269.</p>
<p>[20] Ibíd., p. 311.</p>
<p>[21] Roberto de Mattei, Il Concilio Vaticano II, p. 138.</p>
<p>[22] Philippe Roy-Lysencourt, Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum, Institut d’étude du Christianisme, Estrasburgo 2015, pp. 63-64.</p>
<p>[23] Ibíd., p. 78.</p>
<p>[24] Philippe Roy-Lysencourt, Le Coetus Internationalis Patrum, p. 305.</p>
<p>[25] Philippe Roy-Lysencourt, Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum, p. 52.</p>
<p>[26] Philippe Roy-Lysencourt, Le Coetus Internationalis Patrum, p. 312.</p>
<p>[27] Id., Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum, p. 91.</p>
<p>[28] Philippe Roy-Lysencourt, Recueil de documents, p. 248.</p>
<p>[29] Ibíd., p. 249.</p>
<p>© Traducción sin revisión del autor. Se autoriza la reproducción siempre que se cite <a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum">la fuente.</a></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Plinio Corrêa de Oliveira e il Coetus Internationalis Patrum</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Nestor Fonseca]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Mar 2026 11:49:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gesta]]></category>
		<category><![CDATA[Italiano]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si fa sempre più luce sul ruolo svolto da Plinio Corrêa de Oliveira nella reazione dello schieramento conservatore-tradizionale durante il Concilio Vaticano II</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum-2/">Plinio Corrêa de Oliveira e il Coetus Internationalis Patrum</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong><em>Si fa sempre più luce sul ruolo svolto da Plinio Corrêa de Oliveira nella reazione dello schieramento conservatore-tradizionale durante il Concilio Vaticano II e, in concreto, nel Coetus Internationalis Patrum. Dopo i libri di Roberto de Mattei e di Benjamin Cowan, ecco i lavori del prof. Philippe Roy-Lysencourt.</em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><img decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.atfp.it/images/CVII.png" width="740" height="416" data-path="local-images:/CVII.png" /></p>
<h5></h5>
<h5><strong><em>di Julio Loredo</em></strong></h5>
<h5></h5>
<h5>Con la pubblicazione di nuovi documenti, finora inediti, si fa sempre più luce sull’importante ruolo svolto da Plinio Corrêa de Oliveira e dalla TFP (Tradizione Famiglia Proprietà) nella reazione dello schieramento conservatore-tradizionale durante il Concilio Vaticano II e, in concreto, nel <em>Coetus Internationalis Patrum</em>, cioè il gruppo di Padri conciliari che portò avanti questa reazione. Dopo il libro del prof. Roberto de Mattei <sup>[1]</sup> e quello del prof. Benjamin Cowan <sup>[2]</sup>, ecco i lavori del prof. Philippe Roy-Lysencourt, docente all’Università Laval, di Québec, fondatore del <em>Institut d’Étude du Christianisme</em>, a Strasbourg <sup>[3]</sup>.</h5>
<h5><strong>DAL “PICCOLO COMITATO” AL <em>COETUS</em></strong></h5>
<h5><em>“Fin dal mese di ottobre [1963], il leader brasiliano aveva installato a Roma un segretariato, comprensivo di quattordici persone”</em>, scrive de Mattei. E continua: <em>“I due vescovi brasiliani [mons. Sigaud e mons. Mayer] con l’appoggio organizzativo e i suggerimenti strategici del prof. de Oliveira, ebbero una fitta serie di contatti con gli ambienti conservatori romani”</em> <sup>[</sup><sup>4]</sup>.</h5>
<h5>Da questi contatti nacque il cosiddetto “Piccolo Comitato”, che più tardi si trasformerà nel <em>Coetus</em>, cuore della reazione conservatore-tradizionale nel Concilio.</h5>
<h5><strong>SI SQUARCIA IL SILENZIO</strong></h5>
<h5>Secondo Cowan, docente di storia all’Università di California San Diego, <em>“gli studiosi non hanno ancora dato il dovuto rilievo all’azione decisiva di un gruppo coeso di brasiliani [della TFP] che ha lavorato durante e dopo il Concilio per arginare l’onda riformista. (…) La centralità dei brasiliani è solitamente avvolta nell’ombra”</em> <sup>[5]</sup>.</h5>
<h5>Il silenzio su Plinio Corrêa de Oliveira e sulla TFP non si spiega accademicamente: “<em>Nonostante questo gruppo</em> <em>abbia giocato un ruolo principale, e in certo senso pioneristico, nella politica del cattolicesimo tradizionalista, in ambito nazionale e transnazionale, durante e dopo il Concilio, Mayer, Sigaud e la sensazionale TFP sono spesso lasciati fuori dalla storiografia sulla genesi della reazione cattolica arciconservatrice nel mondo. (…) I ricercatori hanno largamente ignorato questo contributo brasiliano”</em> <sup>[6]</sup><em>.</em></h5>
<h5>Cowan vuole rompere questa sorta di omertà con la pubblicazione di documenti finora inediti. Va notato che egli è un <em>liberal</em>, ossia un uomo della sinistra. Il suo interesse è accademico.</h5>
<h5>“<em>I brasiliani </em><em>– afferma Cowan –</em><em> furono, in alcun modo, la principale, e finora trascurata, forza dietro la resistenza conservatrice nel Vaticano II”</em> <sup>[7]</sup><em>. Perfino buona parte del finanziamento del </em><em>Coetus</em><em> proveniva da fonti brasiliane, per non parlare dei volontari che vi lavoravano, quasi tutti della TFP. Lo stesso </em>monsignor Marcel Lefebvre definiva la TFP il<em> “comitato direzionale”</em> del <em>Coetus</em> <sup>[8]</sup><em>.    </em></h5>
<h5><em>Gli studi studi del prof. Philippe Roy-Lysencourt gettano ulteriore luce sul ruolo del leader cattolico brasiliano. Nelle quasi duemila pagine che costituiscono l’opera, Plinio Corrêa de Oliveira è citato non meno di 61 volte. Vediamone alcuni passaggi.</em></h5>
<h5><strong>PERSONAGGIO CONOSCIUTO</strong></h5>
<h5><em>Roy-Lysencourt inizia mostrando come Plinio Corrêa de Oliveira fosse già un personaggio conosciuto in Italia e in Europa, dove si era recato diverse volte negli anni Cinquanta. Lo dimostra, per esempio, la sua corrispondenza con mons. Antonio Piolanti, Rettore dell’Università Lateranense, rappresentante – in teologia – della scuola romana e figura di spicco dello schieramento conservatore-tradizionale italiano; con l’abbé Luc Lefèvfre, direttore di </em><em>La Pensée Catholique</em><em>; con Jean Ousset, fondatore di </em><em>La Cité Catholique</em><em> e altri. Egli conclude che Plinio Corrêa de Oliveira era in stretto contatto </em><em>“con le più importanti reti del cattolicesimo intransigente preconciliare”</em><em>, tra cui egli annovera la TFP brasiliana e la rivista </em><em>Catolicismo</em><em>, fondata dallo stesso dott. Plinio </em><sup>[9]</sup><em>.</em></h5>
<h5><em>Fra i documenti citati da Roy-Lysencourt c’è una lettera del 1961 di mons. Piolanti felicitando il dott. Plinio per la pubblicazione del libro </em><em>Rivoluzione e Contro-Rivoluzione</em> <sup>[10</sup><sup>]</sup><em>.</em></h5>
<h5><em>Il docente franco-canadese constata: </em><em>“I legami tra La Cité Catholique e il movimento brasiliano di Catolicismo, poi Tradizione Famiglia Proprietà, sono piuttosto evidenti. Questi legami esistevano anche a titolo personale con Plinio Corrêa de Oliveira”</em><em>. Il leader brasiliano fu perfino invitato a partecipare al Convegno della </em><em>Cité Catholique</em><em> a </em>Issy-les-Moulineaux nel 1960. Impossibilitato di viaggiare, egli inviò una relazione scritta <sup>[11]</sup>.</h5>
<h5><em>Secondo Roy-Lysencourt, il </em><em>Coetus</em><em> nacque proprio dall’articolazione di queste reti (</em><em>réseaux</em><em>), che egli chiama “centri d’intransigenza nel mondo” </em><sup>[12]</sup><em>.</em></h5>
<h5><strong>L’EMBRIONE DEL </strong><strong>COETUS</strong><strong> IN BRASILE: </strong><strong>O LEGIONÁRIO</strong><strong>, </strong><strong>CATOLICISMO</strong><strong> E LA TFP</strong></h5>
<h5><em>Alla ricerca delle radici del </em><em>Coetus</em><em>, Roy-Lysencourt va indietro fino agli anni 1930.</em></h5>
<h5><em>“La prima struttura brasiliana che può spiegare la preistoria del Coetus in questo paese è la rivista O Legionário”</em><em>, scrive il docente canadese </em><sup>[13]</sup><em>. Si tratta del settimanale cattolico che, da foglio parrocchiale, Plinio Corrêa de Oliveira trasformò nel più importante organo cattolico in Brasile, con proiezione anche internazionale. Proprio attorno a questa rivista, negli anni 1930, egli formò il “Gruppo del Legionario”, l’embrione della futura TFP brasiliana </em><sup>[</sup><sup>14]</sup><em>.</em></h5>
<h5><em>Roy-Lysencourt passa quindi a narrare la storia del </em><em>Legionário</em><em>, la sua importanza nazionale e internazionale, la nomina di Plinio Corrêa de Oliveira a presidente dell’Azione Cattolica di San Paolo, la pubblicazione del libro-denuncia </em><em>In Difesa dell’Azione Cattolica</em><em> e la feroce campagna denigratoria che ne seguì. Due sacerdoti si distinsero per l’appoggio dato a Plinio Corrêa de Oliveira in questa faccenda: P. Geraldo de Proença Sigaud, e P. Antonio de Castro Mayer. Prima puniti insieme all’autore, ricevettero poi da Pio XII la nomina a vescovi, tutto porta a credere che come ricompensa per l’appoggio al libro-denuncia. Roy-Lysencourt sottolinea la loro stretta amicizia e collaborazione con Plinio Corrêa de Oliveira. Tutti e due saranno poi figure centrali nel </em><em>Coetus</em><em>. Nel 1947, lo stesso Plinio Corrêa de Oliveira ricevette una lettera di encomio di Pio XII, firmata da mons. Giovanbattista Montini </em><sup>[15]</sup><em>.</em></h5>
<h5><em>Continuando con lo studio delle radici del </em><em>Coetus</em><em>, Roy-Lysencourt dedica una sezione alla rivista </em><em>Catolicismo</em><em>, fondata nel 1951 da Plinio Corrêa de Oliveira sotto l’egida di mons. de Castro Mayer. Attorno ad essa nacque un possente movimento che, nel 1960, divenne la TFP brasiliana.</em></h5>
<h5><em>Scrive l’autore: </em><em>“Catolicismo possedeva una caratteristica fondamentale del cattolicesimo intransigente preconciliare: il desiderio di lottare per la regalità sociale di Cristo, proprio come le altre riviste e i movimenti presentati in precedenza”</em><em>. Proprio sul numero 100 di questa rivista fu pubblicato il saggio </em><em>“Rivoluzione e Contro-Rivoluzione”</em><em>, </em><em>“tradotto in diverse lingue, tra cui il francese nel 1960”</em> <sup>[16]</sup><em>.</em></h5>
<h5><em>Un’altra sezione è dedicata alla storia delle TFP, a partire dalla prima, quella brasiliana, fino a diventare una famiglia internazionale con penetrazione in tutti i continenti: </em><em>“Sulla scia delle riviste O Legionário e Catolicismo, e del gruppo di amici che si era formato attorno a esse, Plinio Corrêa de Oliveira fondò a San Paolo il 26 luglio 1960 la Società Brasiliana per la Difesa della Tradizione Famiglia e Proprietà (TFP). Questa fu la base di un’organizzazione che presto sarebbe diventata mondiale dopo il Concilio, con numerose sezioni sorte in tutto il pianeta a partire dal 1967. Entro la fine del XX secolo, la TFP era presente in venticinque paesi”</em> <sup>[17]</sup><em>.</em></h5>
<h5><em>Raccontando l’azione delle TFP, dopo aver elencato le diverse campagne, per esempio contro la riforma agraria socialista, l’autore si concentra sulle iniziative riguardanti la penetrazione progressista nella Chiesa: </em><em>“La più spettacolare di queste manifestazioni fu quella del 1968-1969, durante la quale la TFP lanciò una petizione che raccolse 1.600.368 firme”</em><em> chiedendo al Papa Paolo VI misure contro l’infiltrazione comunista nella Chiesa </em><sup>[18]</sup><em>.</em></h5>
<h5><em>Si arriva così al Concilio: </em><em>“Durante il Concilio è stato istituito a Roma un ufficio TFP per monitorarne i lavori”</em> <sup>[19]</sup><em>.</em></h5>
<h5><strong>I </strong><strong>VOTA</strong><strong> DEI PRELATI BRASILIANI</strong></h5>
<h5>In preparazione per il Concilio Vaticano II, il cardinale Domenico Tardini, Segretario di Stato nonché presidente della Commissione Preparatoria, chiese ai vescovi del mondo di presentare proposte, chiamate <em>vota</em>. Il prof. Roy-Lysencourt ha scritto un libro analizzando i <em>vota</em> dei principali membri del <em>Coetus</em>. Dopo aver esaminato il <em>votum</em> di mons. Marcel Lefebvre, quello di mons. Luigi Maria Carli, vescovo di Segni, e quello di Dom Jean Prou, abate di Solesmes, Roy-Lysencourt parla di quelli di mons. Proença Sigaud e mons. de Castro Mayer:</h5>
<h5><em>“La prospettiva dei due prelati brasiliani era diversa. I loro testi erano dominati dalla denuncia di una vasta cospirazione anticristiana e dei suoi strumenti (Massoneria, Comunismo, Ebraismo Internazionale, Rivoluzione) che il Concilio avrebbe dovuto dotarsi dei mezzi per combattere. I loro testi sono così simili che è probabile che si siano consultati insieme. Sarebbero naturalmente necessarie ulteriori fonti per dimostrarlo, ma la loro storia comune e le animadversiones scriptae che redassero insieme sugli schemi inviati a tutti i Padri conciliari nel luglio 1962 potrebbero confermare questa ipotesi. È, in ogni caso, chiaro che esiste un legame innegabile tra le loro lotte brasiliane all’interno delle reti sopra identificate e i loro voti. È persino del tutto plausibile che si siano ispirati al libro del professor Plinio Corrêa de Oliveira ‘Rivoluzione e Controrivoluzione’ nella stesura dei loro testi. In ogni caso, le somiglianze sono innegabili” </em><sup>[</sup><sup>20]</sup>.</h5>
<h5>Parlando del <em>votum</em> di mons. Sigaud, il prof. de Mattei scrive pure: <em>“Il testo di mons. Sigaud</em> rivela<em> chiaramente l’ispirazione, e forse la mano stessa, di Plinio Corrêa de Oliveira, di cui era appena apparso il testo princeps «Rivoluzione e Contro-Rivoluzione»” </em> <sup>[21]</sup>.</h5>
<h5>Una prima differenza fra i <em>vota</em> dei due prelati brasiliani e quelli degli altri tradizionalisti era che, mentre questi ultimi denunciavano – giustamente – alcuni singoli errori, i primi presentavano un vasto panorama storico-strategico dominato dal fenomeno della Rivoluzione. In questo panorama, tutti gli errori sono interconnessi, postulandosi e aggravandosi a vicenda. A poco sarebbe servito affrontare tale o tale errore se non se ne attaccava la radice, appunto la Rivoluzione nel suo insieme.</h5>
<h5>Un’altra differenza è l’importanza attribuita ai fenomeni culturali e sociali, il terreno fertile da dove nascono gli errori. I <em>vota</em> dei due prelati brasiliani non si limitavano al terreno teologico e liturgico. Roy-Lysencourt commenta, per esempio, la denuncia di mons. Sigaud dei balli moderni, le mode, i concorsi di bellezza, il cinema, i libri immorali e via dicendo <sup>[22]</sup>. Mentre mons. Mayer proponeva insegnare il concetto di civiltà cristiana. Scrive Roy-Lysencourt, <em>“Considerando che le strutture della società civile possono concorrere alla salvezza delle anime, oppure ostacolarla, mons. Mayer proponeva che la descrizione di una società cattolica contemporanea fosse inclusa nell’insegnamento cristiano”</em> <sup>[23]</sup>.</h5>
<h5>Un’altra, grande differenza con i <em>vota</em> di altri autorevoli rappresentanti della linea conservatrice-tradizionale, è che quelli di mons. Sigaud e mons. Mayer <em>“non solo presentavano gli errori da evitare, ma proponevano anche modi concreti per restaurare la città cristiana”</em>. Insomma, facevano un grande appello per una Contro-Rivoluzione <sup>[24]</sup>.</h5>
<h5><em>“Il filo conduttore dei loro vota</em> – scrive il docente canadese – <em>è un appello generale alla lotta contro-rivoluzionaria, sulla quale proponevano che il Vaticano presentasse un piano d’azione concreto”</em> <sup>[25]</sup>.</h5>
<h5>L’autore menziona di seguito diverse iniziative durante il Concilio che sono da attribuire all’ispirazione di Plinio Corrêa de Oliveira. Per esempio la richiesta di consacrare il mondo al Cuore Immacolato di Maria, e la richiesta di condannare il comunismo: <em>“I brasiliani, come verrà spiegato più avanti, hanno avviato una petizione che chiedeva la consacrazione del mondo al Cuore Immacolato di Maria, nonché una prima petizione che chiedeva la condanna del comunismo”</em> <sup>[</sup><sup>26]</sup>.</h5>
<h5><strong>DUE INIZIATIVE</strong></h5>
<h5>Plinio Corrêa de Oliveira fu all’origine di due importanti iniziative durante il Concilio. Scrive Roy-Lysencourt: <em>“I brasiliani furono gli autori di una petizione chiedendo la consacrazione del mondo al Cuore Immacolato di Maria, presentata durante la seconda intersessione, nonché di una prima petizione chiedendo la condanna del comunismo, presentata alla fine della seconda sessione”</em> <sup>[27]</sup>.</h5>
<h5>Durante il Concilio Plinio Corrêa de Oliveira pubblicò anche il libro <em>“La libertà della Chiesa nello Stato Comunista”</em>. L’autore vi dimostrava che i cattolici non possono accettare alcun <em>modus vivendi</em> con il comunismo che implichi la rinuncia a difendere punti essenziali della dottrina cattolica, come il diritto di proprietà. Tesi, invece, affermata con veemenza da diversi Padri conciliari.</h5>
<h5>Racconta Roy-Lysencourt, citando De Mattei: <em>“Il saggio, tradotto in spagnolo, francese e italiano, fu distribuito ai duemiladuecento Padri conciliari e ai quattrocentocinquanta giornalisti di tutto il mondo presenti a Roma. Il suo ecco valicò la Cortina di Ferro”</em> <sup>[28]</sup>.</h5>
<h5>Il libro fu presentato da mons. Castro Mayer a mons. Pericle Felici, Segretario generale del Concilio, accompagnato da una lettera in cui gli si chiedeva “un suo prezioso parere” <sup>[29]</sup>.</h5>
<h5>Queste due iniziative, come documentano De Mattei e Roy-Lysencourt, suscitarono non poco scompiglio nel campo progressista, poiché mettevano allo scoperto una vistosa contraddizione nel Concilio: mentre questi si proponeva come “pastorale”, evitava accuratamente di condannare la principale minaccia per la vita spirituale dei fedeli, appunto, il comunismo.</h5>
<h5>All’epoca non si conosceva ancora l’Accordo di Metz, un patto segreto sottoscritto nel 1962 dal Vaticano con il Patriarcato di Mosca (URSS), per il quale, in cambio dell’invio di osservatori ortodossi al Concilio, il Vaticano si impegnava a non condannare il comunismo. La petizione, ispirata da Plinio Corrêa de Oliveira e sottoscritta da 213 Padri conciliari, rischiò di far saltare questo equilibrio.</h5>
<h5 style="text-align: center;">*     *     *</h5>
<h5>In conclusione, possiamo dire che con gli studi di Philippe Roy-Lysencourt, che seguono quelli di Roberto de Mattei e di Benjamin Cowan, diventa sempre più chiaro l’importante ruolo svolto da Plinio Corrêa de Oliveira e dalla TFP nella reazione tradizionalista durante il Concilio Vaticano II.</h5>
<p><strong>Note</strong></p>
<p><sup>[1]</sup> Roberto de Mattei, <em>Il Concilio Vaticano II, una storia mai scritta</em>, Lindau, Torino 2010.</p>
<p><sup>[2]</sup> Benjamin A. Cowan, <em>Moral Majorities Across the Americas. Brazil, the United States and the Creation of the Religious Right</em>, University of North Carolina Press 2021.</p>
<p><sup>[3]</sup> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum, un groupe d’opposants au sein du Concile Vatican II</em>, Université Laval, Québec, Vol. I, 2011, Vol. 2, 2019; Id., <em>Recueil de documents du Coetus Internationalis Patrum pour servir à l’histoire du Concile Vatican II</em>, Institut d’Étude du Christianisme, Strasbourg 2019.</p>
<p><sup>[4]</sup> Roberto de Mattei, <em>Il Concilio Vaticano II, una storia mai scritta</em>, p. 228. Si veda anche Id., <em>Il crociato del secolo XX. Plinio Corrêa de Oliveira</em>, Piemme, Casale Monferrato 1996, pp. 259ss.</p>
<p><sup>[5]</sup> Benjamin A. Cowan, <em>Moral Majorities across the Americas</em><em>,</em> pp. 16-17.</p>
<p><sup>[6]</sup> Ibid., pp. 17-19.</p>
<p><sup>[7]</sup> Ibid., pp. 17-19.</p>
<p><sup>[8]</sup> Ibid., p. 24. Cfr. Julio Loredo, “Il ruolo di Plinio Corrêa de Oliveira nella creazione della destra religiosa internazionale”, <em>Tradizione Famiglia Proprietà</em>, dicembre 2021.</p>
<p><sup>[9]</sup> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum</em>, p. 179</p>
<p><sup>[10]</sup> Ibid., p. 191.</p>
<p><sup>[11]</sup> Ibid., p. 247.</p>
<p><sup>[12]</sup> Ibid., p. 244.</p>
<p><sup>[13]</sup> Ibid., p. 261.</p>
<p><sup>[14]</sup> Cfr. Roberto de Mattei, <em>Il crociato del secolo XX. </em><em>Plinio Corrêa de Oliveira</em>, pp. 56ss.</p>
<p><sup>[15]</sup> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum</em>, p. 264.</p>
<p><sup>[16]</sup> Ibid., p. 265.</p>
<p><sup>[17]</sup> Ibid., p. 267.</p>
<p><sup>[18]</sup> Ibid., p. 268.</p>
<p><sup>[19]</sup> Ibid., p. 269.</p>
<p><sup>[20]</sup> Ibid., p. 311.</p>
<p><sup>[21]</sup> Roberto de Mattei, <em>Il Concilio Vaticano II</em>, p. 138.</p>
<p><sup>[22]</sup> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum</em>, Institut d’étude du Christianisme, Strasbourg 2015, pp. 63-64</p>
<p><sup>[23]</sup> Ibid., p. 78.</p>
<p><sup>[24]</sup> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum</em>,p. 305.</p>
<p><sup>[25]</sup> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum</em>, p. 52.</p>
<p><sup>[26]</sup> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum</em>, p. 312.</p>
<p><sup>[27]</sup> Id., <em>Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum,</em> p. 91.</p>
<p><sup>[28]</sup> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Recueil de documents</em>, p. 248.</p>
<p><sup>[29</sup><sup>]</sup> Ibid., p. 249.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Plinio Corrêa de Oliveira und der Coetus Internationalis Patrum</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/plinio-correa-de-oliveira-und-der-coetus-internationalis-patrum-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Nestor Fonseca]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Mar 2026 22:24:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Deutsch]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Die Rolle Plinio Corrêa de Oliveiras in der Reaktion des konservativ-traditionalistischen Lagers während des Zweiten Vatikanischen Konzils und insbesondere im Coetus Internationalis Patrum wird zunehmend beleuchtet. Nach den Büchern von Roberto de Mattei und Benjamin Cowan folgt hier die Arbeit von Professor Philippe Roy-Lysencourt. &#160; von Julio Loredo &#160; Mit der Veröffentlichung neuer, bisher unveröffentlichter [&#8230;]</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/plinio-correa-de-oliveira-und-der-coetus-internationalis-patrum-2/">Plinio Corrêa de Oliveira und der Coetus Internationalis Patrum</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong><i>Die Rolle Plinio Corrêa de Oliveiras in der Reaktion des konservativ-traditionalistischen Lagers während des Zweiten Vatikanischen Konzils und insbesondere im Coetus Internationalis Patrum wird zunehmend beleuchtet. Nach den Büchern von Roberto de Mattei und Benjamin Cowan folgt hier die Arbeit von Professor Philippe Roy-Lysencourt.</i></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
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<h5 style="font-weight: 400;"><strong><em>von Julio Loredo</em></strong></h5>
<p>&nbsp;</p>
<h5 style="font-weight: 400;">Mit der Veröffentlichung neuer, bisher unveröffentlichter Dokumente wird die wichtige Rolle Plinio Corrêa de Oliveiras und der TFP (Tradition, Familie, Eigentum) in der Reaktion des konservativ-traditionalistischen Lagers während des Zweiten Vatikanischen Konzils und insbesondere im <em>Coetus Internationalis Patrum</em>, der Gruppe der Konzilsväter, die diese Reaktion anführten, immer deutlicher. Im Anschluss an die Bücher von Professor Roberto de Mattei [1] und Professor Benjamin Cowan [2] folgt hier die Arbeit von Professor Philippe Roy-Lysencourt. Philippe Roy-Lysencourt ist Professor an der Universität Laval in Québec und Gründer des <em>Instituts für Christentumsforschung</em> in Straßburg [3].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>Vom <em>„Kleinen Komitee“</em> zum Coetus</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><em>„Seit Oktober [1963] hatte der brasilianische Anführer ein Sekretariat in Rom eingerichtet, das aus vierzehn Personen bestand“, schreibt de Mattei. Er fährt fort: „Die beiden brasilianischen Bischöfe [Bischof Sigaud und Bischof de Castro Mayer] pflegten mit der organisatorischen Unterstützung und den strategischen Vorschlägen von Professor de Oliveira enge Kontakte zu konservativen Kreisen in Rom“</em> [4].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Aus diesen Kontakten ging das sogenannte <em>„Kleine Komitee“</em> hervor, das sich später zum <em>Coetus,</em> dem Zentrum der traditionell-konservativen Reaktion am Konzil, entwickelte.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>DAS SCHWEIGEN IST GEBROCHEN</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Laut Cowan, Geschichtsprofessor an der University of California, San Diego, <em>„haben Wissenschaftler dem entscheidenden Handeln einer geschlossenen Gruppe von Brasilianern [aus der TFP], die während und nach dem Konzil gegen die Reformbewegung kämpften, bisher nicht die gebührende Bedeutung beigemessen. (…) Die zentrale Rolle der Brasilianer wird meist vernachlässigt“</em> [5].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Das Schweigen um Plinio Corrêa de Oliveira und die TFP lässt sich nicht allein durch wissenschaftliche Forschung erklären: <em>„Obwohl diese Gruppe während und nach dem Konzil sowohl national als auch transnational eine führende und in gewisser Weise wegweisende Rolle in der Politik des traditionalistischen Katholizismus spielte, werden Mayer, Sigaud und die aufsehenerregende TFP in der Geschichtsschreibung zur Entstehung der erzkonservativen katholischen Reaktion weltweit oft außer Acht gelassen. (…) Forscher haben diesen brasilianischen Beitrag weitgehend ignoriert“</em> [6].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Cowan möchte dieses Schweigen brechen, indem er bisher unveröffentlichte Dokumente publiziert. Es sei angemerkt, dass er ein Liberaler, also ein Mann der Linken, ist. Sein Interesse ist akademischer Natur.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><em>„Die Brasilianer“</em>, so Cowan, <em>„waren in gewisser Hinsicht die treibende Kraft hinter dem konservativen Widerstand gegen das Zweite Vatikanische Konzil, und diese wurde bisher übersehen.“</em> [7] <em>Sogar ein Großteil der Finanzierung des Coetus stammte aus brasilianischen Quellen, ganz zu schweigen von den dort tätigen Freiwilligen, fast alle aus der TFP. Monsignore Marcel Lefebvre selbst bezeichnete die TFP als „Lenkungsausschuss“ des Coetus. </em>[8]</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Die Studien von Professor Philippe Roy-Lysencourt beleuchten die Rolle des brasilianischen katholischen Führers weiter. In dem fast zweitausend Seiten umfassenden Werk wird Plinio Corrêa de Oliveira nicht weniger als 61 Mal zitiert. Betrachten wir einige Passagen.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>BEKANNTE PERSON</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Roy-Lysencourt zeigt zunächst auf, dass Plinio Corrêa de Oliveira bereits in Italien und Europa eine bekannte Persönlichkeit war, wohin er in den 1950er Jahren mehrmals gereist war. Dies belegt beispielsweise sein Briefwechsel mit Msgr. Antonio Piolanti, Rektor der Lateranuniversität, einem Vertreter der römischen Schule in theologischen Fragen und einer führenden Figur des italienischen konservativ-traditionellen Lagers; mit Abbé Luc Lefèvfre, dem Direktor von <em>La Pensée Catholique</em>; mit Jean Ousset, dem Gründer von <em>La Cité Catholique</em>; und anderen. Er kommt zu dem Schluss, dass Plinio Corrêa de Oliveira in engem Kontakt <em>„mit den wichtigsten Netzwerken des vorkonziliaren, unnachgiebigen Katholizismus“</em> stand, darunter die brasilianische TFP und die von ihm selbst gegründete Zeitschrift <em>Catolicismo</em> [9].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Unter den von Roy-Lysencourt zitierten Dokumenten befindet sich ein Brief aus dem Jahr 1961, in dem Msgr. Piolanti Dr. Plinio zur Veröffentlichung des Buches <em>Revolution und Konterrevolution</em> gratuliert [10].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Der französische Professor bemerkt: <em>„Die Verbindungen zwischen der Cité Catholique und der brasilianischen Bewegung des Catolicismo, später Tradition Familie Eingentum, sind unverkennbar. Diese Verbindungen bestanden auch persönlich zu Plinio Corrêa de Oliveira.“</em> Der brasilianische Anführer wurde sogar eingeladen, 1960 an der Konferenz der Cité Catholique in Issy-les-Moulineaux teilzunehmen. Da er nicht reisen konnte, sandte er einen schriftlichen Bericht [11].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Laut Roy-Lysencourt entstand der <em>Coetus</em> genau aus der Vernetzung dieser Netzwerke, die er als <em>„Zentren der Unnachgiebigkeit in der Welt“</em> bezeichnet [12].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>DIE ANFÄNGE DES <em>COETUS</em> IN BRASILIEN: O LEGIONÁRIO, CATOLICISMO UND DIE TFP</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Auf der Suche nach den Wurzeln des <em>Coetus</em> geht Roy-Lysencourt bis in die 1930er Jahre zurück.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><em>„Die erste brasilianische Struktur, die die Vorgeschichte des Coetus in diesem Land erklären kann, ist die Zeitschrift O Legionário“</em>, schreibt der kanadische Professor [13]. Diese katholische Wochenzeitung machte Plinio Corrêa de Oliveira aus einer Pfarrzeitung zum wichtigsten katholischen Organ Brasiliens mit internationaler Reichweite. Um diese Zeitschrift herum gründete er in den 1930er Jahren die <em>„Legionario-Gruppe“,</em> den Vorläufer der späteren brasilianischen TFP [14]. Roy-Lysencourt schildert anschließend die Geschichte des Legionário, seine nationale und internationale Bedeutung, die Ernennung von Plinio Corrêa de Oliveira zum Präsidenten der Katholischen Aktion in São Paulo, die Veröffentlichung des Anklagebuches <em>„Zur Verteidigung der Katholischen Aktion“</em> und die darauffolgende bösartige Verleumdungskampagne. Zwei Priester stachen durch ihre Unterstützung für Plinio Corrêa de Oliveira in dieser Angelegenheit hervor: Pater Geraldo de Proença Sigaud und Pater Antonio de Castro Mayer. Zunächst zusammen mit dem Autor bestraft, wurden sie später von Pius XII. zu Bischöfen ernannt. Alles deutet darauf hin, dass dies als Gegenleistung für ihre Unterstützung des Anklagebuches geschah. Roy-Lysencourt hebt ihre enge Freundschaft und Zusammenarbeit mit Plinio Corrêa de Oliveira hervor. Beide sollten später zu zentralen Figuren des <em>Coetus</em> werden. 1947 erhielt Plinio Corrêa de Oliveira selbst ein Empfehlungsschreiben von Pius XII., unterzeichnet von Msgr. Giovanbattista Montini [15].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Roy-Lysencourt setzt seine Untersuchung der Ursprünge des <em>Coetus</em> fort und widmet einen Abschnitt der Zeitschrift <em>„Catolicismo“</em>, die 1951 von Plinio Corrêa de Oliveira unter der Schirmherrschaft von Msgr. de Castro Mayer gegründet wurde. Um sie herum entstand eine einflussreiche Bewegung, die 1960 zur brasilianischen TFP wurde.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Der Autor schreibt: <em>„Catolicismo besaß ein grundlegendes Merkmal des vorkonziliaren, unnachgiebigen Katholizismus: den Wunsch, für die soziale Königsherrschaft Christi zu kämpfen, genau wie die anderen zuvor vorgestellten Zeitschriften und Bewegungen.“</em> Der Essay <em>„Revolution und Konterrevolution“</em> wurde in der Ausgabe 100 dieser Zeitschrift veröffentlicht und <em>„in mehrere Sprachen übersetzt, darunter 1960 ins Französische“</em> [16].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Ein weiterer Abschnitt widmet sich der Geschichte der TFPs, angefangen bei der ersten, der brasilianischen, bis hin zu ihrer Entwicklung zu einer internationalen Gemeinschaft mit Präsenz auf allen Kontinenten: <em>„Im Gefolge der Zeitschriften O Legionário und Catolicismo sowie des sich um sie gebildeten Freundeskreises gründete Plinio Corrêa de Oliveira am 26. Juli 1960 in São Paulo die Brasilianische Gesellschaft zur Verteidigung von Tradition, Familie und Eigentum (TFP). Dies war die Grundlage einer Organisation, die nach dem Rat bald global werden sollte, mit zahlreichen Sektionen, die ab 1967 auf der ganzen Welt entstanden. Ende des 20. Jahrhunderts war die TFP in 25 Ländern vertreten.“</em> [17]</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Nachdem der Autor die verschiedenen Kampagnen der TFP, beispielsweise gegen die sozialistische Agrarreform, aufgelistet hat, konzentriert er sich auf Initiativen gegen die fortschreitende Unterwanderung der Kirche: <em>„Die spektakulärste dieser Demonstrationen fand 1968/69 statt, als die TFP eine Petition mit 1.600.368 Unterschriften startete“</em>, in der Papst Paul VI. aufgefordert wurde, Maßnahmen gegen die kommunistische Infiltration der Kirche zu ergreifen [18].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Dies führt uns zum Konzil: <em>„Während des Konzils wurde in Rom ein TFP-Büro eingerichtet, um die Arbeit der TFP zu organisieren“</em> [19].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><em>DIE STIMMEN DER BRASILIANISCHEN PRÄLATE</em></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">In Vorbereitung auf das Zweite Vatikanische Konzil forderte Kardinal Domenico Tardini, Staatssekretär und Vorsitzender der Vorbereitungskommission, die Bischöfe der Welt auf, Vorschläge, sogenannte Voten, einzureichen. Professor Roy-Lysencourt hat ein Buch verfasst, in dem er die Voten der wichtigsten Mitglieder des Konzils analysiert. Nachdem er die Voten von Msgr. Marcel Lefebvre, der von Msgr. Luigi Maria Carli, Bischof von Segni, und der von Dom Jean Prou, Abt von Solesmes, Roy-Lysencourt untersucht, spricht von denen von Msgr. Proença Sigaud und Msgr. de Castro Mayer:</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>DIE „VOTA“ DER BRASILIANISCHEN PRÄLATEN</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Im Vorfeld des Zweiten Vatikanischen Konzils bat Kardinalstaatssekretär und Präsident der Vorbereitungskommission, Domenico Tardini, die Bischöfe der Welt, Vorschläge, sogenannte <em>Vota</em>, einzureichen. Professor Roy-Lysencourt hat ein Buch <em>verfasst</em>, in dem er die <em>Vota</em> der wichtigsten Mitglieder des Konzils analysiert. Nach der Untersuchung der <em>Vota</em> von Erzbischof Marcel Lefebvre, Erzbischof Luigi Maria Carli, Bischof von Segni, und Dom Jean Prou, Abt von Solesmes, erörtert Roy-Lysencourt jene von Erzbischof Proença Sigaud und Erzbischof de Castro Mayer:</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><em>„Die Perspektive der beiden brasilianischen Prälaten war unterschiedlich. Ihre Texte waren geprägt von der Anklage einer umfassenden antichristlichen Verschwörung und ihrer Instrumente (Freimaurerei, Kommunismus, internationales Judentum, Revolution), mit denen sich das Konzil zu bekämpfen rüsten sollte. Ihre Texte ähneln sich so sehr, dass eine gemeinsame Beratung wahrscheinlich ist. Weitere Quellen wären natürlich nötig, um dies zu belegen, doch ihre gemeinsame Geschichte und die gemeinsam verfassten Schriftsätze zu den im Juli 1962 an alle Konzilsväter gesandten Schemata könnten diese Hypothese bestätigen. Fest steht jedenfalls, dass ein unbestreitbarer Zusammenhang zwischen ihren brasilianischen Auseinandersetzungen innerhalb des Konzils besteht.“ Die oben genannten Netzwerke und ihre Gelübde. Es ist sogar durchaus plausibel, dass sie sich bei der Abfassung ihrer Texte von Professor Plinio Corrêa de Oliveiras Buch „Revolution und Konterrevolution“ inspirieren ließen. Die Ähnlichkeiten sind jedenfalls unbestreitbar“</em> [20].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Auch Professor de Mattei schreibt über die <em>Vota</em> von Msgr. Sigaud: <em>„Der Text von Msgr. Sigaud offenbart deutlich die Inspiration, ja vielleicht sogar die Handschrift Plinio Corrêa de Oliveiras, dessen erstes Werk „Revolution und Konterrevolution“ gerade erschienen war“</em> [21].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Ein erster Unterschied zwischen den <em>Vota</em> der beiden brasilianischen Prälaten und denen der anderen Traditionalisten bestand darin, dass letztere – zu Recht – einzelne Irrtümer anprangerten, während erstere ein umfassendes historisch-strategisches Panorama präsentierten, das vom Phänomen der Revolution dominiert wurde. In diesem Panorama sind alle Irrtümer miteinander verbunden, bedingen und verschärfen sich gegenseitig. Es wäre wenig sinnvoll gewesen, diesen oder jenen Fehler zu beheben, ohne dessen Wurzel, nämlich die Revolution als Ganzes, anzugreifen.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Ein weiterer Unterschied liegt in der Bedeutung, die kulturellen und sozialen Phänomenen beigemessen wird – dem fruchtbaren Boden, auf dem Irrtümer entstehen. Die <em>Vota</em> der beiden brasilianischen Prälaten beschränkten sich nicht auf theologische und liturgische Bereiche. Roy-Lysencourt kommentiert beispielsweise die Verurteilung moderner Tänze, Mode, Schönheitswettbewerbe, des Kinos, unmoralischer Bücher usw. durch Msgr. Sigaud [22]. Msgr. Mayer hingegen schlug vor, das Konzept der christlichen Zivilisation zu lehren. Roy-Lysencourt schreibt: <em>„Da die Strukturen der Zivilgesellschaft zum Seelenheil beitragen oder es behindern können, schlug Msgr. Mayer vor, die Beschreibung einer zeitgenössischen katholischen Gesellschaft in die christliche Lehre aufzunehmen“</em> [23].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Ein weiterer, wesentlicher Unterschied zu den Abstimmungen anderer einflussreicher Vertreter der konservativ-traditionellen Linie besteht darin, dass die von Msgr. Sigaud und Msgr. Mayer <em>„zeigte nicht nur die zu vermeidenden Fehler auf, sondern schlug auch konkrete Wege zur Wiederherstellung der christlichen Stadt vor“</em>. Kurz gesagt, sie appellierten eindringlich an die Gegenrevolution [24].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><em>„Das Leitfaden ihrer Vota“</em>, schreibt der kanadische Professor, <em>„ist ein allgemeiner Aufruf zum gegenrevolutionären Kampf, für den sie den Vatikan aufforderten, einen konkreten Aktionsplan vorzulegen“</em> [25].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Der Autor erwähnt anschließend mehrere Initiativen während des Konzils, die auf die Inspiration von Plinio Corrêa de Oliveira zurückgeführt werden können. Zum Beispiel die Bitte, die Welt dem Unbefleckten Herzen Mariens zu weihen, und die Bitte, den Kommunismus zu verurteilen: <em>„Die Brasilianer initiierten, wie später erläutert wird, eine Petition, in der sie die Weihe der Welt an das Unbefleckte Herz Mariens forderten, sowie eine erste Petition, in der sie die Verurteilung des Kommunismus forderten“</em> [26].</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>ZWEI INITIATIVEN</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Plinio Corrêa de Oliveira war der Initiator zweier wichtiger Initiativen während des Konzils. Roy-Lysencourt schreibt: <em>„Die Brasilianer verfassten eine Petition, in der sie die Weihe der Welt an das Unbefleckte Herz Mariens forderten. Diese Petition wurde während der zweiten Sitzungsperiode vorgelegt, ebenso wie eine erste Petition, in der sie die Verurteilung des Kommunismus forderten. Diese Petition wurde am Ende der zweiten Sitzungsperiode eingereicht.“</em> [27]</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Während des Konzils veröffentlichte Plinio Corrêa de Oliveira auch das Buch <em>„Die Freiheit der Kirche im kommunistischen Staat“</em>. Der Autor argumentierte, dass Katholiken kein Zusammenleben mit dem Kommunismus akzeptieren könnten, dass einen Verzicht auf die Verteidigung wesentlicher Grundsätze der katholischen Lehre, wie etwa das Eigentumsrecht, bedeuten würde. Diese These wurde übrigens von mehreren Konzilsvätern vehement bekräftigt.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Roy-Lysencourt berichtet unter Berufung auf De Mattei: <em>„Der ins Spanische, Französische und Italienische übersetzte Essay wurde an die 2200 Konzilsväter und 450 Journalisten aus aller Welt in Rom verteilt. Seine Arbeit überwand den Eisernen Vorhang.“</em> [28]</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Das Buch wurde von Msgr. Castro Mayer an Msgr. Pericle Felici, den Generalsekretär des Konzils, überreicht, zusammen mit einem Schreiben, in dem er um <em>„seine wertvolle Meinung“</em> bat. [29]</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Diese beiden Initiativen, wie von De Mattei und Roy-Lysencourt dokumentiert, sorgten im progressiven Lager für erhebliche Unruhe, da sie einen eklatanten Widerspruch im Konzil offenbarten: Obwohl es sich als <em>„pastoral“</em> darstellte, vermied es sorgfältig, die größte Bedrohung für das spirituelle Leben der Gläubigen zu verurteilen: den Kommunismus. Zu dieser Zeit war das <strong>Abkommen von Metz</strong>, ein 1962 zwischen dem Vatikan und dem Moskauer Patriarchat (UdSSR) geschlossener Geheimvertrag, noch nicht bekannt. Mit diesem Pakt verpflichtete sich der Vatikan im Gegenzug für die Entsendung orthodoxer Beobachter zum Konzil, den Kommunismus nicht zu verurteilen. Die von Plinio Corrêa de Oliveira angestoßene und von 213 Konzilsvätern unterzeichnete Petition drohte, dieses Gleichgewicht zu stören.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">*********</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Abschließend lässt sich festhalten, dass die Studien von Philippe Roy-Lysencourt, die an die Arbeiten von Roberto de Mattei und Benjamin Cowan anknüpfen, die wichtige Rolle von Plinio Corrêa de Oliveira und der TFP in der traditionalistischen Reaktion während des Zweiten Vatikanischen Konzils zunehmend verdeutlichen.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Die Anmerkungen werden als Anhang ohne Übersetzung, wie im Original am Ende wiedergegeben.</h5>
<p style="font-weight: 400; text-align: center;"><em><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-6807 aligncenter" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2023/03/vignette_leao1.png" alt="" width="40" height="33" /></em></p>
<p style="font-weight: 400;">Aus dem Italienischen übersetzt.</p>
<p style="font-weight: 400;">Die Deutsche Übersetzung erschien erstmals in <a href="http://www.p-c-o.bogspot.com"><strong>http://www.p-c-o.bogspot.com</strong></a></p>
<p style="font-weight: 400;">© Veröffentlichung dieser deutschen Fassung ist mit Quellenangabe dieses Blogs gestattet.</p>
<p style="font-weight: 400;"><em>Coetus Internationalis Patrum</em></p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Anmerkungen</strong></p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref1"><sup>[1]</sup></a> Roberto de Mattei, <em>Il Concilio Vaticano II, una storia mai scritta</em>, Lindau, Torino 2010.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref2"><sup>[2]</sup></a> Benjamin A. Cowan, <em>Moral Majorities Across the Americas. Brazil, the United States and the Creation of the Religious Right</em>, University of North Carolina Press 2021.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref3"><sup>[3]</sup></a> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum, un groupe d’opposants au sein du Concile Vatican II</em>, Université Laval, Québec, Vol. I, 2011, Vol. 2, 2019; Id., <em>Recueil de documents du Coetus Internationalis Patrum pour servir à l’histoire du Concile Vatican II</em>, Institut d’Étude du Christianisme, Strasbourg 2019.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref4"><sup>[4]</sup></a> Roberto de Mattei, <em>Il Concilio Vaticano II, una storia mai scritta</em>, p. 228. Si veda anche Id., <em>Il crociato del secolo XX. Plinio Corrêa de Oliveira</em>, Piemme, Casale Monferrato 1996, pp. 259ss.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref5"><sup>[5]</sup></a> Benjamin A. Cowan, <em>Moral Majorities across the Americas,</em> pp. 16-17.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref6"><sup>[6]</sup></a> Ibid., pp. 17-19.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref7"><sup>[7]</sup></a> Ibid., pp. 17-19.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref8"><sup>[8]</sup></a> Ibid., p. 24. Cfr. Julio Loredo, “Il ruolo di Plinio Corrêa de Oliveira nella creazione della destra religiosa internazionale”, <em>Tradizione Famiglia Proprietà</em>, dicembre 2021.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref9"><sup>[9]</sup></a> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum</em>, p. 179</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref10"><sup>[10]</sup></a> Ibid., p. 191.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref11"><sup>[11]</sup></a> Ibid., p. 247.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref12"><sup>[12]</sup></a> Ibid., p. 244.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref13"><sup>[13]</sup></a> Ibid., p. 261.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref14"><sup>[14]</sup></a> Cfr. Roberto de Mattei, <em>Il crociato del secolo XX. </em><em>Plinio Corrêa de Oliveira</em>, pp. 56ss.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref15"><sup>[15]</sup></a> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum</em>, p. 264.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref16"><sup>[16]</sup></a> Ibid., p. 265.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref17"><sup>[17]</sup></a> Ibid., p. 267.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref18"><sup>[18]</sup></a> Ibid., p. 268.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref19"><sup>[19]</sup></a> Ibid., p. 269.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref20"><sup>[20]</sup></a> Ibid., p. 311.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref21"><sup>[21]</sup></a> Roberto de Mattei, <em>Il Concilio Vaticano II</em>, p. 138.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref22"><sup>[22]</sup></a> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum</em>, Institut d’étude du Christianisme, Strasbourg 2015, pp. 63-64</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref23"><sup>[23]</sup></a> Ibid., p. 78.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref24"><sup>[24]</sup></a> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum</em>,p. 305.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref25"><sup>[25]</sup></a> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum</em>, p. 52.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref26"><sup>[26]</sup></a> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Le Coetus Internationalis Patrum</em>, p. 312.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref27"><sup>[27]</sup></a> Id., <em>Les vota préconciliaires des dirigeants du Cœtus Internationalis Patrum,</em> p. 91.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref28"><sup>[28]</sup></a> Philippe Roy-Lysencourt, <em>Recueil de documents</em>, p. 248.</p>
<p style="font-weight: 400;"><a href="https://www.atfp.it/notizie/chiesa/3221-plinio-correa-de-oliveira-e-il-coetus-internationalis-patrum#_ftnref29"><sup>[29]</sup></a> Ibid., p. 249.</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/plinio-correa-de-oliveira-und-der-coetus-internationalis-patrum-2/">Plinio Corrêa de Oliveira und der Coetus Internationalis Patrum</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>1974 &#8211; Omaggio delle TFP al cardinale Mindszenty</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/1974-omaggio-delle-tfp-al-cardinale-mindszenty-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Nestor Fonseca]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Jan 2026 18:18:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gesta]]></category>
		<category><![CDATA[Italiano]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.pliniocorreadeoliveira.info/?p=24126</guid>

					<description><![CDATA[<p>Il suo fermo "non possumus": una lezione e un esempio per i cattolici di tutto il mondo</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/1974-omaggio-delle-tfp-al-cardinale-mindszenty-2/">1974 &#8211; Omaggio delle TFP al cardinale Mindszenty</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-15527 size-full" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2023/02/Mindszenty_carta_TFPs_Wondershare.jpg" alt="" width="978" height="615" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2023/02/Mindszenty_carta_TFPs_Wondershare.jpg 978w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2023/02/Mindszenty_carta_TFPs_Wondershare-300x189.jpg 300w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2023/02/Mindszenty_carta_TFPs_Wondershare-768x483.jpg 768w" sizes="(max-width: 978px) 100vw, 978px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>Il 15 marzo 1974, il cardinale Jószef Mindszenty, arcivescovo in esilio di Esztergom e Primate dell’Ungheria, ricevette un messaggio di ammirazione e ossequio firmato dal prof. Plinio Corrêa de Oliveira e dai presidenti delle TFP di Argentina, Cile, Venezuela, Colombia, Ecuador, Uruguay, Stati Uniti, Perù, Spagna e Portogallo. Il documento rendeva omaggio all’eroico prelato per il suo incrollabile rifiuto di inchinarsi al comunismo che dominava la sua Patria. Segue il testo:</em></strong></p>
<p>“Eminenza,</p>
<p>“I Presidenti delle Società per la Difesa della Tradizione, della Famiglia e della Proprietà (TFP) del Sud e del Nord America – così come di enti simili in Portogallo e Spagna – dediti all’azione ideologica anticomunista, presentano a Vostra Eminenza la testimonianza della profonda ammirazione che nutrono per il comportamento di Vostra Eminenza di fronte alla tirannia rossa che domina l’Ungheria. E baciano con la massima riverenza la Sacra Porpora, simbolica espressione del martirio, così degnamente usata da Vostra Eminenza.</p>
<p>“A questa ammirazione partecipano intensamente i soci, cooperatori e amici delle TFP sparsi nelle vastità del continente americano, la stragrande maggioranza dei quali sono giovani cattolici appartenenti a tutte le classi sociali, dalle più elevate alle più modeste.</p>
<p>“È chiaro il motivo per cui ci sentiamo incoraggiati a unire la nostra voce a quella di tante associazioni, gruppi e personalità ungheresi che, nel mondo libero, celebrano il nome di Vostra Eminenza in questi giorni di dolore e di gloria.</p>
<p>“Sebbene il naturale ambito d’azione di Vostra Eminenza sia la nobile Arcidiocesi di Esztergom, e attraverso di essa il territorio ungherese, il problema sul quale Vostra Eminenza si è mosso è di carattere universale: può un cattolico coerente con la sua fede adattarsi ad un regime comunista, e stipulare con esso patti veramente utili alla Religione?</p>
<p>“Questa domanda, Eminenza, tormenta i cattolici di tutto il mondo, sollecitati dalla propaganda rossa a cambiare l’atteggiamento di lucida ed eroica repulsione verso il comunismo, che Pio IX e i grandi Papi che lo seguirono, avevano loro insegnato.</p>
<p>“Nell’immensa confusione creatasi negli ambienti cattolici per il successo ottenuto dalle attrattive suggestioni comuniste, il fermo <em>non possumus</em> di Vostra Eminenza, risuonando in tutto il mondo, equivale a una lezione e un esempio per mantenere i cattolici sulla via della fedeltà agli insegnamenti tradizionali, imprescrittibili, emanati dalla Cattedra di Pietro nei buoni tempi di lotta e di gloria.</p>
<p>“Ed è per questo motivo che, accanto alla nostra ammirazione, offriamo a Vostra Eminenza un profondo ringraziamento, che sarebbe ingiusto non portare all’attenzione di Vostra Eminenza.</p>
<p>“Il Regno Apostolico d’Ungheria ha ricevuto da Santo Stefano la gloriosa missione di essere baluardo della Chiesa e del cristianesimo. Esso adempie integralmente questa missione ai nostri giorni nell’augusta Persona di Vostra Eminenza. Perché, combattendo per il suo amato gregge, Vostra Eminenza illumina e guida allo stesso tempo – con il doppio prestigio della Porpora e del martirio – tutti i cattolici della Terra. E crea così ostacoli indistruttibili al comunismo internazionale.</p>
<p>“Nella speranza che la nostra preghiera di ammirazione possa confortare Vostra Eminenza, chiediamo le sue preziose benedizioni e preghiere per noi e per le organizzazioni che abbiamo l’onore di rappresentare”.</p>
<p>© La riproduzione è autorizzata a condizione che venga citata la <a href="https://www.atfp.it/notizie/305-chiesa/2805-1974-omaggio-delle-tfp-al-cardinale-mindszenty"><strong>fonte</strong></a>.</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/1974-omaggio-delle-tfp-al-cardinale-mindszenty-2/">1974 &#8211; Omaggio delle TFP al cardinale Mindszenty</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
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		<item>
		<title>El Papel del Rey Don Juan Carlos I en la llamada &#8220;transición&#8221;</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/el-papel-del-rey-don-juan-carlos-i-en-la-llamada-transicion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jose Miguel]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Nov 2025 02:41:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espanol]]></category>
		<category><![CDATA[Gesta]]></category>
		<category><![CDATA[Outros periodicos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Favorecer las revoluciones, aun cuando inadvertidamente, es predestinarse a ser víctima de ellas.</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/el-papel-del-rey-don-juan-carlos-i-en-la-llamada-transicion/">El Papel del Rey Don Juan Carlos I en la llamada &#8220;transición&#8221;</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h5 style="text-align: center;">Al cumplirse el 50º aniversario de reinstauración de la Monarquía española, cabe preguntar cuál fue el papel del Rey D. Juan Carlos I en la llamada «transición» al régimen democrático y la profunda transformación de la sociedad española desde entonces, o, mejor dicho, la «revolución silenciosa» que se siguió,  con el correspondiente desmantelamiento de la España católica.</h5>
<h5 style="text-align: center;">Abajo reproducimos materia de la <strong><em><a href="https://www.atfp.it/novita/1835-spagna-quando-il-re-non-e-piu-utile-alla-rivoluzione">Associazione Tradizione, Famiglia, Proprietà</a> </em>comentando algunos aspectos de su papel y de la Carta que la Sociedad Cultural Covadonga (la TFP española) envió en 1978 al monarca alertándole sobre los riesgos de sus actitudes frente a los cambios.</strong></h5>
<h5><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/es_dis_sd_650325_anunciacion-htm/vignette1/" rel="attachment wp-att-6808"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-6808 aligncenter" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2023/03/vignette1.png" alt="" width="92" height="25" /></a></h5>
<h5 style="text-align: right;">De la página web de la <strong><em><a href="https://www.atfp.it/novita/1835-spagna-quando-il-re-non-e-piu-utile-alla-rivoluzione">Associazione Tradizione, Famiglia, Proprietà</a></em></strong>, 6 de agosto de 2020.</h5>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong><em>«Estamos cambiando al país y le vamos a dar la vuelta como a un calcetín».</em></strong></p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong><em>«A España no la va a reconocer ni la madre que la parió».</em></strong></p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong><em>«… hemos hecho una revolución absolutamente tremenda. No nos hemos dado cuenta, casi que es mejor todavía…».</em></strong></p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong><em>«Hemos hecho una revolución tranquila».</em></strong></p>
<p style="padding-left: 80px;"><strong><em>«En veinticinco años lo habremos cambiado todo».</em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Así es como, en los años ochenta del siglo pasado, los líderes socialistas españoles se jactaban de la revolución que estaban llevando a cabo, continuada en nuestro siglo por Zapatero y Sánchez. Esta revolución comenzó en 1976, tras la muerte de Francisco Franco quien, contrariamente a lo que se piensa, lo había preparado todo para que la «transición» se desarrollara sin contratiempos.</p>
<p><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/EA_Livro_completo/GES_EA_Indice_general_Site.htm"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/EA_Livro_completo/GES_198806_Espanha_Anestesiada.jpg" alt="" width="447" height="345" /></a>Una figura clave de esta «revolución tremenda, pero tranquila» fue, sin duda, el rey Juan Carlos I. Él <strong>cubrió y sancionó con su autoridad real la política demoledora de los sucesivos gobiernos de izquierda</strong> que pretendían desmantelar, pieza a pieza, la España católica y tradicional: desde el divorcio hasta el aborto, pasando por la abolición de las fiestas religiosas, la legalización de las drogas y la educación laica, y un larguísimo y triste etcétera magistralmente relatado en el libro de la TFP española «<strong><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/EA_Livro_completo/GES_EA_Indice_general_Site.htm">España anestesiada</a></strong>» (Madrid, 1988, 584 pp).</p>
<p>En julio de 1978, cuando este proceso aún se encontraba en sus primeras fases, la <strong>Sociedad Cultural Covadonga (la TFP española)</strong> entregó una carta a S. M. el Rey, en la que <strong>le presentaba respetuosamente su perplejidad por el rumbo que estaban tomando las cosas en España.</strong> <strong>La TFP se maravillaba de que los comunistas y los socialistas —que hasta ayer querían fusilar al Rey— ahora lo alabaran</strong>. Obviamente, <strong>el Monarca era útil para sus proyectos</strong>.</p>
<p>Tras reafirmar su devoción por la persona del Rey, la TFP expresaba su inquietud: <em>«Y, cuando […] los comunistas no tengan ya razón para temer reacción alguna, habrá llegado vuestra hora, Señor. Seréis inútil para ellos. Y, en el preciso instante en que Os volváis inútil, les seréis insoportable. Os daréis cuenta, entonces, que del centro de los aplausos en que Os encontráis, Os habréis trasladado al centro del dolor»</em>.</p>
<p>Han pasado cuarenta y siete años, ¡y he aquí que esta terrible predicción se ha cumplido plenamente! El ahora exmonarca se encuentra hoy «en el centro del dolor», obligado a abandonar el país casi como un fugitivo, acosado por las «piedras» de la propaganda y el desprecio de muchos españoles.</p>
<p>Como monárquico convencido, y por tanto defensor acérrimo de esta institución en mi España, no puedo, a mi vez, dejar de manifestar todo el dolor que me provoca este curso de los acontecimientos. Tampoco puedo dejar de señalar que <strong>el rey Juan Carlos tuvo la oportunidad de escuchar una voz filial de alarma y advertencia, allá por el lejano 1978,</strong> y decidió ignorar esas palabras, impregnadas de amor y veneración por la monarquía, que le dirigieron los discípulos de Plinio Corrêa de Oliveira.</p>
<p><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/carta-al-rey-d-juan-carlos-i-sociedad-cultural-covadonga-13-julio-1978/#gsc.tab=0">En este link se puede acceder al texto original de la Carta al Rey</a>, que se ha convertido en un documento histórico.</p>
<p><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/en-este-siglo-de-la-confusion-rogad-por-nosotros-oh-madre-del-buen-consejo/vignette_leao/" rel="attachment wp-att-7821"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-7821 aligncenter" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2023/04/vignette_leao.png" alt="" width="40" height="33" /></a></p>
<p><strong><a href="https://www.larazon.es/espana/informe-premonitorio-que-aviso-1983-que-pasaria-rey_20251122691465cb20a810129a2affb5.html" rel="attachment wp-att-29358"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-29358" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/11/Portada_La_Razon.png" alt="" width="156" height="180" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/11/Portada_La_Razon.png 433w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/11/Portada_La_Razon-261x300.png 261w" sizes="(max-width: 156px) 100vw, 156px" /></a>Nota de nuestro sitio web:</strong> El periódico español <strong>LA RAZÓN</strong> publicó (el 22 de noviembre de 2025) un artículo muy interesante sobre este tema: <em>«<strong>El informe premonitorio que avisó (en 1983) de lo que pasaría con el Rey. </strong>Le alertó de que el Gobierno no pondría problemas a sus frivolidades y le pidió que no cayera en la trampa. «Se cumplió la profecía, pero Felipe VI actúa como si lo hubiera leído», reflexiona el periodista Miguel Ángel Mellado»</em>. Para acceder al tema, haga<a href="https://www.larazon.es/espana/informe-premonitorio-que-aviso-1983-que-pasaria-rey_20251122691465cb20a810129a2affb5.html"> clic aquí</a> o en la reproducción de la portada impresa de ese día.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/el-papel-del-rey-don-juan-carlos-i-en-la-llamada-transicion/">El Papel del Rey Don Juan Carlos I en la llamada &#8220;transición&#8221;</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
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		<title>Carta al Rey D. Juan Carlos I (Sociedad Cultural Covadonga, 13 julio 1978)</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/carta-al-rey-d-juan-carlos-i-sociedad-cultural-covadonga-13-julio-1978-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jose Miguel]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Nov 2025 02:00:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espanol]]></category>
		<category><![CDATA[Gesta]]></category>
		<category><![CDATA[Manifestos, Cartas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>"Las revoluciones son siempre las mismas. En nuestros días ellas comienzan con flores o aplausos. Pero son siempre revoluciones."</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/carta-al-rey-d-juan-carlos-i-sociedad-cultural-covadonga-13-julio-1978-2/">Carta al Rey D. Juan Carlos I (Sociedad Cultural Covadonga, 13 julio 1978)</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/EA_Livro_completo/ES%20Virgen%20del%20Pilar%20con%20manto%20TFP%20300px.jpg" width="393" height="488" /></strong></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<h1 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><em><strong>Sociedad Cultural Covadonga</strong></em></span></h1>
<h1 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><em>Carta al Rey D. Juan Carlos I</em></span></h1>
<p>&nbsp;</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">A Su Majestad el Rey D. Juan Carlos I</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Palacio de la Zarzuela</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;"><u>MADRID</u></p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Señor,</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Besando las reales manos de Vuestra Majestad, la <strong>Sociedad Cultural Covadonga</strong>, penetrada de sentimientos de veneración por la Corona, así como de respeto y afecto por Vuestra Majestad, pide venia para expresarle la perplejidad —por no decir la angustia— de que cada vez más se siente penetrada, a la vista de los hechos que más adelante expondrá.<br />
Es con dolor que los traemos, Señor, a Vuestra presencia, movidos por el deseo de que conozcáis las reflexiones —hasta ahora no expresadas, que sepamos— de un sector de la opinión pública nacional; sentimientos de alma, por lo tanto, que no son sólo los de los componentes de esta Sociedad.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Fuimos de aquellos que con más calor aplaudieron la ascensión de Vuestra Majestad al trono de sus gloriosos antepasados. Y tenemos fundados motivos para creer que muchos de los que comulgaron con nosotros del mismo entusiasmo participan hoy con nosotros de las mismas perplejidades.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">La institución monárquica, hereditaria por naturaleza, garantiza a los pueblos la continuidad de la obra de la dinastía, adaptada entre tanto a las variables circunstancias de cada Reinado. Teníamos razones, pues, para esperar de Vuestra Majestad, después de ceñida la corona de sus antepasados, una acción que fuese fundamentalmente continuadora de las tradiciones de Fernando III el Santo, de los Reyes Católicos, y de tantos otros Soberanos españoles, ya sean de la casa de Austria, ya sean de la dinastía formada por hijos de San Luis, que sucedió a aquella. Continuar algo, bien lo sabemos, no implica mantener un inmovilismo letal, sino ajustar, a la variación de los días, un legado sustancialmente intacto.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Permítanos Vuestra Majestad que lo digamos con el debido respeto: en la España monárquica, la adaptación a lo que son nuestros días (o a lo que muchos piensan que ellos son) es continua, evidente e indiscriminada. Adaptación tanto al bien como al mal. A lo que es cristiano, como a lo que es anticristiano. Pero, mientras así se muestra, llevado hasta la hipertrofia, uno de los aspectos de la obra real, del otro aspecto, es decir, del de la continuidad, nada o casi nada percibimos.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Decimos “casi nada”. Lo poco que de ella se conserva, a nuestro parecer, ejerce sobre extenso sector de opinión una acción psicológica de presencia que está sirviendo para adormecer, en una filial pero irreflexiva despreocupación, a amplios sectores del país. De manera que las adaptaciones hasta ahora realizadas —que despertarían un clamor de indignación si fueran responsables de ellas gobiernos socialistas o comunistas— no han ocasionado mayores expresiones de descontento. Y esto porque el secular prestigio de la Corona induce a muchos españoles a un acto de confianza, que de otro modo no harían.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">No asombra, pues, Señor, que aquellos españoles, cuya doctrina lleva implícita la destrucción de vuestro trono, que desean extinguir Vuestra dinastía, y la instauración de una obra que es la más completa negación de todo lo que la monarquía española representa, exija de sus partidarios un completo apoyo a la Monarquía, frecuenten Vuestros palacios, participen de Vuestras recepciones y den como razón para ello que <strong>sólo la presencia de un trono en España puede lograr que la nación no reaccione</strong> enfurecida frente a los triunfos que las izquierdas van alcanzando entre nosotros.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">No creemos, Señor, que a un monarca tan joven, tan activo, tan presente en todo lo que ocurre en la España de hoy, le hayan pasado desapercibidas las formales declaraciones del secretario del Partido Comunista Español, Santiago Carrillo, a este respecto: “Soy republicano, pero <strong>si en vez del Rey hubiésemos tenido un presidente de República</strong> en este período, seguramente no se celebraría este mitin, porque <strong>habría comenzado ya el tiroteo</strong>” (“El País”, 2/10/1977).</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Y tanto sorprende a los españoles, de las más variadas corrientes, que esto suceda así, que incluso los comunistas, seguidores de este parlamentario, parecen no creer en sus propios ojos, al ver lo que ven, razón por la cual este diputado sintió la necesidad de repetir varias veces la misma y asombrosa declaración: “Es necesario comprender que el hecho de poner en entredicho la Monarquía conduciría el país al borde de la ruptura, a una crisis cuyas consecuencias son imprevisibles. El Rey ha jugado un papel positivo, evitando al país una nueva guerra civil” (“Paris Match”, 17/3/1978).</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Todo lo que estas insistencias tienen de verdad parecen haber persuadido a las propias bases del P.C.E. Pues, en el IX Congreso de este partido, reunido en un hotel de Madrid, en abril último, fue aprobada por impresionante mayoría una resolución de apoyo a la permanencia de la monarquía en España. Obviamente, porque el P.C.E. considera esto favorable para la obtención de las metas del partido. O sea, para la implantación del comunismo en las tierras del Cid Campeador.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;"><strong>¡El cetro de los Reyes Católicos abriendo camino para el comunismo!</strong> ¡Quién podría imaginar que tal cosa algún día ocurriera!</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Sin embargo, nos preguntamos: ¿Cómo negarlo? ¿Cómo negar, por ejemplo, que Dolores Ibárruri, la “Pasionaria”, alguna vez pudiera sentarse en la presidencia de las Cortes Españolas, si las eventuales oposiciones a este hecho clamoroso no hubieran sido neutralizadas por el sentimiento de estabilidad que la institución monárquica naturalmente engendra?</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">En la perplejidad de nuestros corazones, nos preguntamos si esto es conservar la España de siempre. Y nuestros corazones nos responden: ¡Jamás! Preguntamos a nuestros corazones si esto es una adaptación a la España de hoy. Y, con la misma seguridad, nuestros corazones también responden: ¡Jamás!</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Pues el mismo secretario del P.C.E. confiesa que <strong>la España de hoy no toleraría lo que se está haciendo si no la inmovilizara el prestigio de la Corona</strong>.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Señor, permitid que la lógica de nuestro razonamiento siga su curso. No podemos disimular a nuestros ojos de fieles súbditos de Vuestra Majestad la realidad desalentadora, enigmática, alarmante. En esas condiciones, la Monarquía no se está adaptando a la España de hoy, sino que está ejerciendo una peculiar forma de influencia que contribuye para adaptar la España de hoy al comunismo.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Jamás imaginamos, Señor, tener ante nosotros semejante realidad. Pero, si pudiera caber todavía alguna duda sobre la objetividad de ese planteamiento, la disiparían las propias palabras de Vuestra Majestad sobre hombres y hechos de la desventurada China comunista.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">No hay un español que, estando a la cabeza de nuestro país, pudiera decir, sin provocar una profunda perplejidad, lo que afirmó Vuestra Majestad, en mensaje al primer ministro Hua Kuo-feng, con ocasión de la muerte del sanguinario tirano comunista Mao Tse-tung: “Tenga la seguridad de que todos compartimos sinceramente el dolor del pueblo chino en estos tristes momentos, pero estoy seguro de que la figura del desaparecido Presidente servirá siempre de modelo y orientación para su pueblo” (“Ya”, 11/9/76).</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">De interpretar esas palabras en su sentido natural, Vuestra Majestad hace votos de que, durante todo un largo e indeterminado futuro (“siempre”), el pueblo chino se modele y oriente según el pensamiento y la obra de un hombre que fue uno de los más marcantes líderes comunistas de nuestro siglo. O sea, que el pueblo chino continúe comunista.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Esto nos lleva a ponderar, respetuosamente, Señor, que el comunismo en cuanto doctrina es lo opuesto de la Religión Católica. Y en cuanto régimen es lo opuesto de la Ley de Dios.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Si un gran diario español puede atribuir estas palabras a un monarca católico —al Rey Católico— que es Vuestra Majestad, y si ese periódico no sufre ningún desmentido, ¿Cómo un católico coherente puede no sentirse profundamente perplejo? Pues, en sana lógica, la misión del Rey Católico consiste, no en formular palabras de tal manera inexplicables, sino en esclarecer, de todos los modos posibles, a la opinión española, la nocividad del régimen comunista para nuestra querida España, así como para cualquier país del mundo.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Y, haciendo Vuestra Majestad a la China comunista el honor de una visita que ella no merece, la prensa acaba de atribuirle —sin desmentidos— la siguiente declaración: “…admiramos los sacrificios y esfuerzos que el pueblo chino ha realizado, al calor de un patriotismo pocas veces igualado en la Historia, para llevar a cabo la clara y gigantesca transformación que presenciamos en nuestros días y conducir al país a metas de bienestar, de cultura y de progreso.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">“Quiero rendir homenaje a los grandes dirigentes de vuestra nación y recordar al presidente Mao Tse-tung, y al primer ministro Chou En-lai, los grandes artífices de la China de hoy, que dotaron al país de un espíritu, de un pensamiento político, de una clara seguridad nacional y de una esperanzadora determinación que han sido el asombro del mundo y que en Vuestras manos continúan cumpliéndose en todas sus promesas. (…) Todo ello en un marco de justicia que tiende a lograr unos objetivos de alcance universal, como es el de la definición de un nuevo y equitativo orden económico internacional” (“ABC”, 17/6/1978).</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">¡Ah, Señor! ¡Cuánta razón tiene Santiago Carrillo en sentirse alegre y esperanzado! ¡Y, nosotros, en sentirnos tristes y afligidos!</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Vuestra Majestad afirmó, hace pocos meses, refiriéndose a las transformaciones por las que va pasando España en estos tan pocos años de su reinado, que hay “probablemente” personas “que lo detestan”. Y Vuestra Majestad ejemplificó: “los muy ricos, por ejemplo. En las playas de lujo, el último verano, la mejor sociedad me designaba, al parecer, como “el rey comunista”. Es divertido” (“Le Point”, Nº 275, 26/12/1977).</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Podemos aseguraros, Señor, que hay innumerables españoles que, lejos de detestaros, Os aman y Os veneran. Ellos desean, por eso mismo, que no hagáis el juego de aquellos que Os detestan más que nadie y que sólo Os aplauden porque Vos mismo hacéis Vuestra autodemolición.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Actualmente, Vuestra Majestad preside una verdadera revolución, que en una descripción elogiosa y casi afectiva calificó como “una revolución a mano limpia”. (“Nada es más difícil para un hombre, quien quiera que sea, que ver modificarse de un solo golpe el paisaje que lo rodea. Mas recorred ahora mismo Madrid. O bien, id a Barcelona, o a Valencia, o a Burgos. Y decidme si escucháis gritos, clamores. ¿Dónde están los fusiles, dónde está la cólera? Es el pueblo más caliente, tal vez el más violento, que existe en Europa. Y, esta vez, <u>hace una revolución “a mano limpia”</u>. Todos conversan con todos. Las vendas cayeron de las bocas y los puños ya no se cierran” (“Le Point” Ibid.).</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Es muy cierto. Esa revolución “a mano limpia”, que Vuestra Majestad festeja, está en marcha. ¿En qué consiste? ¿Qué medidas o qué transformaciones sociales la integran? Consultando los hechos notorios que el país tiene ante sí, <strong>son ejemplos o consecuencias de este proceso la despenalización del adulterio, la legalización del nudismo</strong> —tanto en publicaciones y espectáculos, incluso en ciertos programas de Televisión Española, como en campos naturistas— <strong>el aumento del consumo de drogas y el incremento de la homosexualidad</strong>. Son medidas o hechos concretos que destruyen tantos principios de moralidad como tradiciones por las cuales España se reconocía ufanamente a sí misma como nación cristiana. La catolicísima nación de los Reyes Católicos. Vuestra Majestad podría haber ido más lejos. En vez de hablar de “revolución a mano limpia”, podría haber hablado de “revolución de aplausos”. <strong>Vuestra majestad está rodeado de aplausos.</strong> Unos Os aplauden por lo que representáis. Otros Os aplauden <strong>porque ayudáis a destruir lo que representáis</strong>. Vuestra majestad está, eso sí, en el centro de un inmenso equívoco.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Sin embargo, prestad atención, Señor. Del lado de los que Os aman por lo que representáis, los aplausos van disminuyendo. Del lado de los que odian lo que representáis, los aplausos van creciendo. Vos adormecéis a los que naturalmente Os apoyan; Vos Os aisláis de ellos; Vos parecéis divertiros viendo que ellos no Os comprenden. Pero estos no son sólo “los muy ricos”, de los cuales habláis con desdén, sino también españoles de los más diversos niveles de fortuna. Y entre estos ocupan un lugar, sin ningún realce, los que tienen la triste honra de dirigirse a Vos en este momento.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Habláis de los que no Os entienden, juzgándolos simplemente “divertidos”. No los teméis y tenéis toda la razón. Pues ellos Os aman aunque Vos Os riais de ellos. Mas, desgraciadamente, no por eso el peligro deja de avanzar sobre Vuestra Majestad. Pues, en la medida en que perturbáis, confundís, desprestigiáis y escandalizáis a los que Os aman, Vos mismo les disminuís el ímpetu en la acción y el calor de su presencia en la vida española. <strong>Y, cuando esta disminución llegue a su punto final, y los comunistas no tengan ya razón para temer reacción alguna, habrá llegado vuestra hora, Señor. Seréis inútil para ellos. Y, en el preciso instante en que Os volváis inútil, les seréis insoportable.</strong> Os daréis cuenta, entonces, que del centro de los aplausos en que Os encontráis, Os habréis trasladado al centro del dolor. Tendréis, de un lado, a los que, inutilizados por Vos, no podrán sino llorar por Vos. Y, del otro lado, a los que, estimulados por Vos, no querrán sino destruiros.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">En este momento, no tendréis que preguntaros qué harán con Vuestra real persona, con la Reina, con Vuestros hijos —el Príncipe y las Infantas— aquellos a quienes ahora favorecéis.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;"><strong>Favorecer las revoluciones, aún cuando inadvertidamente, es predestinarse a ser víctima de ellas.</strong> Mirad Vuestra propia sangre. En una rama ilustre de Vuestra Casa, no lejana de Vuestro augusto linaje, el Duque de Orleans fue un destructor del pasado que representaba y un aliado de los enemigos de ese pasado. La Revolución le dio el ridículo nombre de Felipe Egalité. Y, después de haberlo llevado al envilecimiento de todo lo que simbolizaba la sangre que tenía en las venas, ya no necesitando de igualdad, y sintiendo que su sangre regia estaba tan indisolublemente ligada a aquel pasado glorioso y odiado, la misma Revolución derramó la sangre del Egalité.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Señor, alejad ahora Vuestros ojos de nuestros vecinos del Norte y considerad lo que pasó más recientemente con nuestros vecinos del Oeste. Ellos también hicieron una revolución. No “a mano limpia”, por cierto, sino con claveles en los fusiles. En una alegría que parecía general, en una aparente aurora de paz. No mucho después, lo que comenzara con flores llegó a transformarse en tropelías, violencias, derramamiento de sangre y en un caos que hasta ahora no han cesado.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Las revoluciones son siempre las mismas. En nuestros días ellas comienzan con flores o aplausos. Pero son siempre revoluciones.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Vos, Señor, <strong>Os divertís con súbditos que se afligen y temen por Vos. Y no Os dais cuenta de que si para Vos somos divertidos, para los comunistas el divertido sois Vos</strong>, Señor.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Todas estas reflexiones y sentimientos los depositamos, a título informativo, en las reales manos de Vuestra Majestad, las que otra vez besamos al concluir la presente misiva. No tenemos, Señor, la pretensión de daros ningún consejo respecto a esos asuntos. Estamos persuadidos de que, dentro del actual cuadro político español, con el alto prestigio moral de la corona, las atribuciones legales compatibles con el actual curso de las cosas en nuestro país, y la amplia simpatía de que gozáis, podréis encontrar, en Vuestra sabiduría, los medios para alterar la situación que acabamos de poner ante Vuestros ojos, con nuestros homenajes de amor y de veneración. A este homenaje de amor filial y de veneración unimos una petición.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Está ya muy avanzado el debate en las Cortes del nuevo texto constitucional. Una muralla más de la España cristiana está a punto de derrumbarse. Es la <strong>indisolubilidad del vínculo conyugal y, por lo tanto, de la familia</strong>. Y, sin familia cristiana, no hay nación cristiana.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Empeñad, Señor, todos los factores de influencia que acabamos de enumerar, para evitar esta nueva victoria de los demoledores de la España cristiana.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Haciéndolo, Señor, perderéis tal vez el apoyo de las izquierdas. Pero velarán por Vuestra augusta persona, por Vuestra Dinastía y por la España católica los Santos que sobre ella reinaron, y también los que la ilustraron con sus estudios, con sus hazañas apostólicas, con sus hechos de armas y con sus obras de caridad insignes. <strong>Temed que, en este proceso de alejamiento de los que Os aman</strong>, el curso de la historia llegue al punto de que <strong>la eventual aprobación del divorcio por Vuestra Majestad aparte de vos el propio Dios</strong>. Y que Os encontréis, por fin, a solas ante los pregoneros del ateísmo.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">En las complejidades del trance en que actualmente se halla Vuestra Majestad, pedimos a la Santísima Virgen del Pilar y al Apóstol Santiago que lo iluminen. Y, penetrados de este deseo, firmamos este mensaje en Zaragoza, histórico lugar del encuentro de la Virgen con su glorioso Apóstol.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Del Cid Campeador dice el “Cantar de Mío Cid”: <strong>¡“Dios, que buen vasallo si hubiera buen Señor!”</strong>.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Pedimos a la Virgen y a Santiago, en el acto mismo de firmar este mensaje, que ellos nos den una gracia que sea aún más señalada, a saber, que seamos según es nuestro firme propósito, buenos vasallos, aún cuando nos toque presenciar, consternados, que siga adelante el curso los acontecimientos anteriormente aludidos.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Buenos vasallos no seríamos si con toda lealtad no dijésemos a Vuestra Majestad lo que con el debido respeto aquí queda dicho.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">A los reales pies de Vuestra Majestad,</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">En Zaragoza, bajo la protección de la Virgen del Pilar,</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">a 13 de julio de 1978</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">(firma) José Francisco Hernández Medina</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Presidente en funciones</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Lagasca, 127 – 1º dcha.</p>
<p style="font-size: 14.0pt; font-family: Verdana,sans-serif;">Madrid-6</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Medio siglo de epopeya anticomunista &#8211; Colección Todo sobre la TFP</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/medio-siglo-de-epopeya-anticomunista-coleccion-todo-sobre-la-tfp-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Nestor Fonseca]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Oct 2025 15:21:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espanol]]></category>
		<category><![CDATA[Gesta]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.pliniocorreadeoliveira.info/?p=27887</guid>

					<description><![CDATA[<p>Editorial Fernando III El Santo, Madrid, 1983</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/10/ES-1983-Medio-siglo-epopeya-horizontal.pdf"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-27879 size-full" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/10/ES-1983-Medio-siglo-epopeya-copertina_Wondershare.jpg" alt="" width="578" height="841" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/10/ES-1983-Medio-siglo-epopeya-copertina_Wondershare.jpg 578w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/10/ES-1983-Medio-siglo-epopeya-copertina_Wondershare-206x300.jpg 206w" sizes="(max-width: 578px) 100vw, 578px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<h5></h5>
<h5 style="text-align: center;"><em><strong>Para &#8220;hojear&#8221; y/o descargar el libro, pinchar en la imágen</strong></em></h5>
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		<item>
		<title>Cardinale Mindszenty, simbolo della resistenza al comunismo: comunicato della TFP sulla scomparsa del cardinale magiaro (6-5-1975)</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/cardinale-mindszenty-simbolo-della-resistenza-al-comunismo-comunicato-della-tfp-sulla-scomparsa-del-cardinale-magiaro-6-5-1975-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Nestor Fonseca]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 May 2025 10:41:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gesta]]></category>
		<category><![CDATA[Italiano]]></category>
		<category><![CDATA[Novidades]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>&#160; Catolicismo, Sao Paulo, n. 295, giugno 1975 A CAUSA della morte di Sua Eminenza il Cardinale Jószef Mindszenty [6-5-1975], la TFP ha diffuso alla stampa, a San Paolo, il 7 maggio scorso, il seguente comunicato: «Qualche giorno fa, gli stendardi della TFP erano avvolti nel lutto per la scomparsa dalla scena internazionale di due [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-24136 size-full" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/05/Mindszenty_Jozsef_Cardeal_small.jpg" alt="" width="242" height="341" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/05/Mindszenty_Jozsef_Cardeal_small.jpg 242w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/05/Mindszenty_Jozsef_Cardeal_small-213x300.jpg 213w" sizes="(max-width: 242px) 100vw, 242px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<h5 style="text-align: right;"><a href="https://catolicismo.com.br/acervo/num/0294/P08.html"><strong><em>Catolicismo</em></strong></a>, <strong>Sao Paulo, n. 295, giugno 1975</strong></h5>
<h5></h5>
<h5>A CAUSA della morte di Sua Eminenza il Cardinale Jószef Mindszenty [6-5-1975], la TFP ha diffuso alla stampa, a San Paolo, il 7 maggio scorso, il seguente comunicato:</h5>
<h5>«Qualche giorno fa, gli stendardi della TFP erano avvolti nel lutto per la scomparsa dalla scena internazionale di due nazioni [Vietnam e Cambogia, n.d.c.] che hanno combattuto gloriosamente contro il comunismo.</h5>
<h5>Oggi gli stessi stendardi sono nuovamente avvolti nel lutto per segnalare la scomparsa, dal rango dei vivi, di un uomo la cui figura ha avuto, nella lotta contro il comunismo, l&#8217;influenza e la gloria di una nazione.</h5>
<h5>Tutti coloro che conservano il senso dell&#8217;onore e della dignità e ripudiano come codardia la sistematica sottomissione di fronte a un avversario aggressivo hanno trovato nelle gesta che la storia contemporanea attribuisce al cardinale Jószef Mindszenty un esempio significativo.</h5>
<h5>In modo particolare, la figura impavida dell&#8217;immortale cardinale ha animato e stimolato i cattolici, provati ai nostri giorni da tanti fattori di confusione, di scoraggiamento e di sconfitta.</h5>
<h5>Grande per la dignità di arcivescovo-principe di Esztergom, che ha conservato quasi fino alla fine della vita, per lo splendore della porpora romana, grande nella prigionia subita sotto il dominio dei comunisti, nell&#8217;ostracismo e nel silenzio dell&#8217;ambasciata americana a Budapest, nella lotta che, dopo essere stato «liberato», ha saputo continuare con coraggio a Vienna come a Fatima, in Nord America, in Venezuela o in Colombia, il Cardinale Mindszenty, ieri deceduto a Vienna, costituisce per i veri cattolici un titolo di vanto che non dimenticheranno mai.</h5>
<h5>Spiritualmente presente accanto alle spoglie mortali dell&#8217;illustre Prelato, la TFP prega per la sua anima, implorando che, per intercessione di Maria Santissima, riceva con la più generosa abbondanza la ricompensa di tutto il bene che ha fatto sulla terra”.</h5>
<h5 style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-24186 size-full" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/05/Mindszenty_tumulo_Mariazell_small.jpg" alt="" width="560" height="420" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/05/Mindszenty_tumulo_Mariazell_small.jpg 560w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/05/Mindszenty_tumulo_Mariazell_small-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 560px) 100vw, 560px" /></h5>
<h5 style="text-align: center;"><strong><em>Tomba del cardinale Mindszenty nel santuario austriaco di Mariazell. Successivamente, trasferito a Budapest (Ungheria) nel 1991. Nel 1996 la documentazione per il processo di beatificazione è stata presentata alla Congregazione per le Cause dei Santi dal postulatore della causa.</em></strong></h5>
<h5></h5>
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			</item>
		<item>
		<title>The American TFP on Pacifism</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/the-american-tfp-on-pacifism-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Nestor Fonseca]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Mar 2025 22:01:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[English]]></category>
		<category><![CDATA[Gesta]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>To be a true pacifist, it to be armed. He maintained the peace.</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/the-american-tfp-on-pacifism-2/">The American TFP on Pacifism</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/UK_TFP_USA_Newsletters.htm"><em><strong>“TFP Newsletter”, Vol. III, No. 16 – 1983</strong></em></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.tfp.org/"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-23155 size-full" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/UK-TFP-Newsletter-march-1983.jpg" alt="" width="627" height="921" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/UK-TFP-Newsletter-march-1983.jpg 627w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/UK-TFP-Newsletter-march-1983-204x300.jpg 204w" sizes="(max-width: 627px) 100vw, 627px" /></a></p>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>Anti-nuclear Freeze Demonstration</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">[March 1983] Some 1500 people gathered in the nation&#8217;s capital in March to voice their opposition to a nuclear freeze. Senators Jeremiah Denton and Robert Dole, Congressmen Kack Kemp and Phil Gramm, and Phyliss Schlafly were among the conservative leaders who addressed the crowd that included a large contingent of representatives of the Veterans of Foreign Wars from all fifty states. The American Society for the Defense of Tradition, Family and Property (TFP) lent its full support to the demonstration.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;">The American TFP&#8217;s presence was marked by two huge cartoon-style placards. One placard portrayed an unarmed individual about to be attacked. <strong>The attacker thinks: &#8220;My enemy is unarmed, I&#8217;ll attack him!&#8221;</strong> <strong>The unarmed man provided the occasion for aggression</strong>. The second cartoon depicted the same characters. This time, however, the intended victim is armed to the teeth and is on his guard. <strong>The attacker concludes: &#8220;With this man it is better to keep peace.&#8221; The armed man prevented aggression. To be a true pacifist, it to be armed. He maintained the peace</strong>.</h5>
<p>&nbsp;</p>
<h5 style="font-weight: 400; text-align: center;"><strong>The American TFP on Pacifism</strong></h5>
<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-23156 " src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/UK-Pacifism-TFP-march-1983-outdors-1024x810.jpg" alt="" width="878" height="695" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/UK-Pacifism-TFP-march-1983-outdors-1024x810.jpg 1024w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/UK-Pacifism-TFP-march-1983-outdors-300x237.jpg 300w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/UK-Pacifism-TFP-march-1983-outdors-768x607.jpg 768w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/UK-Pacifism-TFP-march-1983-outdors.jpg 1180w" sizes="(max-width: 878px) 100vw, 878px" /></p>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>Should we want peace ?</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">We must want peace, but we must desire it because of the precepts of justice and charity. These two vir­tues establish the order of our love and works. This order determines that we must desire peace first of all for those who are close to us. That is, one must desire the benefits of peace first of all for his fami­ly, then for his friends, then for the place where he lives, and then for his country as a whole.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>Should we desire peace in the international order ?</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Yes. We must desire it for all peoples, but accor­ding to the same precepts of justice and charity we must desire it above all for our own people. So, when we consider the whole problem of pacifism, our first concern is to keep the American nation in peace.</h5>
<h5 style="font-weight: 400;"><strong>Can there be any way of keeping </strong><strong>America</strong><strong> at peace without keeping it strong and able to defend itself ?</strong></h5>
<h5 style="font-weight: 400;">Obviously not, since we know that our country is struggling against a power that during the forty years since the Second World War has conquered scores of peoples and has dominated so many others in such an atrocious manner. A nation that at this very moment is trying in the cruelest fashion to con­summate one more of its unjust conquests. This time the victim is the valiant people of Afghanistan. Let us not fail to mention the great number of civil wars, revolutions, and terrorist attacks of every type that have been perpetrated or instigated by this power all over the world. How can we claim to desire peace for ourselves at the same time as we disarm in the presence of such an aggressor?</h5>
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			</item>
		<item>
		<title>Lettera Pastorale sui Problemi dell&#8217;Apostolato Moderno (di Mons. Antonio de Castro Mayer, vescovo di Campos &#8211; Rio de Janeiro, 1953)</title>
		<link>https://www.pliniocorreadeoliveira.info/lettera-pastorale-sui-problemi-dellapostolato-moderno-di-mons-antonio-de-castro-mayer-vescovo-di-campos-rio-de-janeiro-1953-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Nestor Fonseca]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Mar 2025 11:13:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gesta]]></category>
		<category><![CDATA[Italiano]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.pliniocorreadeoliveira.info/?p=22997</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; [I sottotitoli sono di questo sito: L&#8217;evoluzione delle eresie e la trappola delle semi-eresie &#8211; La formazione dottrinale sarebbe una perdita di tempo? &#8211; Lo spirito di fede è necessario a tutti &#8211; Senza spirito di Fede, la Fede è in pericolo &#8211; La formazione dottrinale dei cristiani è utile anche ai miscredenti &#8211; [&#8230;]</p>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/lettera-pastorale-sui-problemi-dellapostolato-moderno-di-mons-antonio-de-castro-mayer-vescovo-di-campos-rio-de-janeiro-1953-2/">Lettera Pastorale sui Problemi dell&#8217;Apostolato Moderno (di Mons. Antonio de Castro Mayer, vescovo di Campos &#8211; Rio de Janeiro, 1953)</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-22978 size-full" src="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/IT-Lettera-pastorale-DAC-bn.jpg" sizes="(max-width: 677px) 100vw, 677px" srcset="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/IT-Lettera-pastorale-DAC-bn.jpg 677w, https://www.pliniocorreadeoliveira.info/wp-content/uploads/2025/03/IT-Lettera-pastorale-DAC-bn-206x300.jpg 206w" width="677" height="984" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<h5><em>[<strong>I sottotitoli sono di questo sito:</strong> L&#8217;evoluzione delle eresie e la trappola delle semi-eresie &#8211; La formazione dottrinale sarebbe una perdita di tempo? &#8211; Lo spirito di fede è necessario a tutti &#8211; Senza spirito di Fede, la Fede è in pericolo<strong> &#8211; </strong>La formazione dottrinale dei cristiani è utile anche ai miscredenti &#8211; Si può essere troppo tradizionali? &#8211; Causa naturale dell&#8217;eresia: la natura decaduta &#8211; Causa preternaturale dell&#8217;eresia: l&#8217;azione del demonio. La quinta colonna &#8211; L&#8217;eresia progredisce mascherata &#8211; Importanza della prevenzione: oggi tutti sono minacciati &#8211; Forma schematica di questo catechismo &#8211; Scopo di questo catechismo: imparare a sventare formule apparentemente innocue &#8211; Letture consigliate]</em></h5>
<p>&nbsp;</p>
<h5 style="text-align: center;"><strong>D. ANTONIO DE CASTRO MAYER</strong></h5>
<h5 style="text-align: center;"><strong>Per grazia di Dio e della Santa Sede Apostolica Vescovo di Campos</strong></h5>
<h5></h5>
<h5>Al Rev.do Clero Secolare e Regolare, salute, pace e benedizione</h5>
<h5>in Nostro Signor Gesù Cristo</h5>
<h5>Amati figli e zelanti Cooperatori,</h5>
<h5>Tra tutti i doveri che incombono al Vescovo, nessuno supera in importanza quello di guidare le pecorelle che gli furono affidate dallo Spirito Santo al pascolo salutare della verità rivelata.</h5>
<h5>Questo obbligo urge particolarmente ai nostri giorni. Poiché la incommensurabile crisi in cui si dibatte il mondo, risulta in ultima analisi dal fatto che i pensieri e le azioni degli uomini si sono staccati dagli insegnamenti e dalle norme tracciate dalla Chiesa; e solo col ritorno dell&#8217;umanità alla vera fede, potrà tale crisi trovare la sua soluzione.</h5>
<h5>Importa, quindi, nel più alto grado, lanciare unite e disciplinate tutte le forze cattoliche, tutto l&#8217;esercito pacifico di Cristo Re, alla conquista dei popoli che gemono nelle ombre di morte, illusi dall&#8217;eresia o dallo scisma, dalle superstizioni dell&#8217;antica gentilità o dai molteplici idoli del neo-paganesimo moderno.</h5>
<h5>Perché questa offensiva generale, tanto desiderata dai Pontefici, sia efficace e vittoriosa, è necessario che le forze cattoliche propriamente dette rimangano incontaminate dagli errori che devono combattere. La preservazione della Fede tra i figli della Chiesa è infatti mezzo necessario e di somma importanza perché sia piantato il Regno di Cristo sulla terra.</h5>
<h5><strong><em>L&#8217;evoluzione delle eresie e la trappola delle semi-eresie</em></strong></h5>
<h5>La storia ci insegna che la tentazione contro la Fede, sempre la stessa nei suoi elementi essenziali, si presenta in ciascuna epoca sotto un aspetto nuovo. L&#8217;arianesimo, ad es., che tanta forza di suggestione esercitò nel secolo IV, avrebbe interessato poco l&#8217;europeo frivolo e volterriano del sec. XVIII. E l&#8217;ateismo dichiarato e radicale del sec. XIX avrebbe avuto deboli possibilità di successo al tempo di Wiclef e di Giovanni Huss.</h5>
<h5>Inoltre la tentazione contro la Fede suole agire in ciascuna generazione con intensità diversa. In alcune, riesce a trascinare interamente le anime all&#8217;eresia. In altre, senza strapparle formalmente e apertamente al grembo materno della Chiesa, le imbeve del suo spirito in modo che, in non pochi cattolici che recitano esattamente le· formule della Fede e pensano, talvolta sinceramente, di dare un&#8217;adesione rigorosa agl&#8217;insegnamenti del magistero ecclesiastico, il cuore batte all&#8217;influsso di dottrine che la Chiesa ha condannate.</h5>
<h5>È questo un fatto di esperienza comune. Quante volte osserviamo intorno a noi dei cattolici gelosi della propria condizione di figli della Chiesa, che non perdono occasione di proclamare la propria Fede e allo stesso tempo, nel modo di giudicare le idee, i costumi, gli avvenimenti e infine tutto ciò che viene quotidianamente divulgato dalla stampa, dal cinema, dalla radio e dalla televisione, non si distinguono in nulla dagli scettici, dagli agnostici, dagl&#8217;indifferenti! Recitano esattamente il «Credo» e nel momento dell&#8217;orazione si mostrano cattolici irreprensibili; ma lo spirito che, coscientemente o no, li anima in tutte le circostanze della vita, è agnostico, naturalista, liberale.</h5>
<h5>Com&#8217;è ovvio, si tratta di anime divise da tendenze opposte. Da un lato subiscono in sé la seduzione dell&#8217;ambiente del secolo; dall&#8217;altro, conservano ancora, talvolta per tradizione familiare, qualcosa dello splendore puro, invariabile, inestinguibile, della dottrina cattolica. E poiché ogni stato di divisione interiore è innaturale per l&#8217;uomo, codeste anime si sforzano di ristabilire l&#8217;unità e la pace dentro di sé amalgamando in un sol corpo dottrinale gli errori che ammirano e le verità con le quali non vogliono romperla.</h5>
<h5>Codesta tendenza a conciliare gli estremi inconciliabili, a seguire una linea media tra la verità e l&#8217;errore, si manifestò sin dai primordi della Chiesa. Già il Divin Salvatore pose in guardia da essa gli Apostoli: “Nessuno può servire a due padroni». Dopo la condanna dell&#8217;Arianesimo, codesta tendenza diede origine al Semi-arianesimo. Dopo la condanna del Pelagianesimo, essa generò il Semi-pelagianesimo. Sfolgorato il Protestantesimo al Concilio di Trento, essa suscitò il Giansenismo. E di qui nacque egualmente il Modernismo condannato da S. Pio X, sintesi mostruosa dell&#8217;ateismo, del razionalismo, dell&#8217;evoluzionismo, del panteismo, confluenti in una scuola postasi in agguato per pugnalare la Chiesa a tradimento. La setta modernista si prefiggeva lo scopo di restar dentro la Chiesa per deformarne con sofismi, sottintesi e riserve la vera dottrina che fingeva apparentemente d&#8217;accettare. È una tendenza, questa, che non è cessata ancora; può dirsi anzi che fa parte della storia della Chiesa. È ciò che si deduce da queste parole del Sommo Pontefice gloriosamente regnante, nel <a href="https://www.vatican.va/content/pius-xii/it/speeches/1944/documents/hf_p-xii_spe_19440223_inscrutabile-consiglio.html"><strong>discorso ai Quaresimalisti di Roma nel 1944</strong></a>:</h5>
<h5>«Un fatto che sempre si ripete nella storia della Chiesa è che quando la Fede e la Morale cristiana si urtano contro forti correnti avverse di errori o di appetiti viziati, sorgono tentativi di vincere le difficoltà con qualche comodo compromesso, o altrimenti di schivarle ed eluderle» (<a href="https://www.vatican.va/content/pius-xii/it/speeches/1944/documents/hf_p-xii_spe_19440223_inscrutabile-consiglio.html"><strong>AAS. 36, pag. 73</strong></a>).</h5>
<h5><strong><em>La formazione dottrinale sarebbe una perdita di tempo?</em></strong></h5>
<h5>Che voi mettiate in guardia i vostri parrocchiani contro lo spiritismo o il protestantesimo o l&#8217;ateismo, amati figli e diletti cooperatori, nessuno potrà trovarci a ridire. In questa Lettera Pastorale, tuttavia, vi esortiamo a denunciare le opinioni che, dentro le file degli stessi cattolici, corrompono l&#8217;integrità della Fede. Sarete in questo punto egualmente compresi?</h5>
<h5>A molti, anche dei più devoti, sembrerà che voi perdiate il vostro tempo, mal riuscendo essi a comprendere come voi vi prodighiate a dilucidare la Fede in alcuni che, bene o male, già la posseggono, quando sarebbe preferibile che v&#8217;impegnaste nella conversione di altri che giacciono fuori della Chiesa, fuori della sfera del vostro apostolato. Darete insomma l&#8217;impressione di colmare di tesori superflui chi già è ricco, mentre lascereste senza pane chi muore di fame.</h5>
<h5>Ad altri voi sembrerete degl&#8217;imprudenti, poiché, essendo già tanto meritoria la professione di cattolico in un secolo così profondamente ostile, correreste il rischio di perdere anche i migliori se voi, non contenti di una tal quale adesione alle linee generali della Fede, sovraccaricaste il fedele con minuzie irritanti.</h5>
<h5>È di somma importanza, diletti figli e carissimi cooperatori che, in via preliminare, voi illuminiate i vostri parrocchiani intorno a queste due obiezioni. Altrimenti la vostra azione sarà poco efficace e, per la tristezza dei tempi in cui viviamo, il vostro zelo sarà mal compreso. Non mancherà qualcuno che vedrà in esso, non già un impulso naturale della Chiesa &#8211; la quale, coi suoi mezzi ufficiali e normali, espelle da sé, in quanto organismo vivente, qualsiasi corpo estraneo -, ma l&#8217;azione inintelligente e ostinata di paladini esaltati.</h5>
<h5>Perciò mostrate anzitutto che la Fede non se contenta di quelle che potrebbero dirsi le linee   generali, ma esige la integrità, la pienezza di sé medesima.</h5>
<h5>Per farvi meglio capire, recate l&#8217;esempio della castità. Qualunque concessione, riguardo a questa virtù, assume il carattere di una macchia oscura e qualsiasi imprudenza   la mette in pericolo tutta intera. V&#8217;è chi paragona l&#8217;anima pura a una persona in piedi sopra una sfera: finché si mantiene in una posizione di equilibrio, non avrà nulla a temere; ma qualsiasi imprudenza la farebbe precipitare sin nel fondo dell&#8217;abisso. Per questo i moralisti e gli autori spirituali sono unanimi nell&#8217;affermare che condizione essenziale per conservare l&#8217;angelica virtù è una prudenza vigile e intransigente.</h5>
<h5>Esattamente lo stesso può dirsi in materia di Fede. Finché il cattolico si pone nel punto dell&#8217;equilibrio perfetto, la sua perseveranza sarà facile e sicura. Tale punto di equilibrio, tuttavia, non consiste nell&#8217;accettazione di quelle che possono essere le linee generali della Fede, ma nella professione di tutta la dottrina della Chiesa: professione che si esprime non solo con le labbra ma con tutta l&#8217;anima, includendo essa l&#8217;accettazione leale e coerente non soltanto di quel che il Magistero insegna, ma ancora di tutte le conseguenze logiche di tale insegnamento. Perciò è necessario che il fedele possegga quella Fede viva che lo renda capace di umiliare la sua ragione privata di fronte al Magistero infallibile, di discernere con penetrazione tutto ciò che, direttamente o indirettamente, è in contrasto con l&#8217;insegnamento della Chiesa.</h5>
<h5>Se invece si scosterà, per poco che sia, da questa posizione di perfetto equilibrio, comincerà a sentire l&#8217;attrazione dell&#8217;abisso. E’ quindi una ragione di prudenza e l&#8217;interesse del gregge a noi affidato che ci muove a indirizzarvi, diletti figli, questa Lettera Pastorale intorno alla integrità della Fede.</h5>
<h5><strong><em>Lo spirito di fede è necessario a tutti</em></strong></h5>
<h5>A tal proposito, conviene rilevare ancora un punto della dottrina della Chiesa, del quale non sempre ci si ricorda. Non si pensi che una Fede così illuminata e robusta sia privilegio dei dotti, in modo che solo a questi si possa raccomandare una situazione di equilibrio ideale quale sin qui abbiamo descritto. La Fede è una virtù, e nella Santa Chiesa le virtù sono accessibili a tutti i fedeli, dotti o ignoranti, ricchi o poveri, maestri o discepoli. Ne dà la prova l&#8217;agiografia cristiana. Santa Giovanna d&#8217;Arco, ignorante pastorella di Domrémy, confondeva i suoi giudici per la sagacia con cui rispondeva alle sottigliezze teologiche di cui quelli si servivano per farla cadere in proposizioni errate e così giustificare la sua condanna a morte. Nel secolo XIX, San Clemente Maria Hofbauer, umile lavoratore, che frequentava, per suo gusto, le aule di teologia dell&#8217;illustre università di Vienna, discerneva in uno dei suoi maestri il maledetto lievito del giansenismo, che pure sfuggiva alla percezione di tutti i discepoli e degli altri professori. «Ti rendo grazie, o Padre, Signore del cielo e della terra, perché hai nascosto queste cose ai sapienti e ai dotti e le hai rivelate ai piccoli» (Luca X, 21). Per avere un popolo saldo e coerente nella sua Fede, non è necessario che ne facciamo un popolo di teologi. Basta che chiunque ami profondamente la Chiesa, si istruisca nelle verità rivelate in proporzione del suo livello generale di cultura e possegga le virtù della purezza e dell&#8217;umiltà, necessarie per veramente credere, intendere e gustare le cose di Dio. Parimenti, per avere un popolo veramente puro non è necessario fare d&#8217;ogni fedele un moralista. Bastano i principi fondamentali e le cognizioni basilari per la vita ordinaria, principi e cognizioni dettati in gran parte dalla coscienza cristiana ben formata. Per questo vediamo molte volte delle persone ignoranti, dotate d&#8217;un criterio, d&#8217;una prudenza, d’una elevazione spirituale maggiore che quelle di molti moralisti di consumato sapere.</h5>
<h5>Ciò che abbiamo finito di dire sulla perseveranza degli individui, vale egualmente  della perseveranza dei popoli. Quando la popolazione d&#8217;una diocesi possiede l&#8217;integrità dello spirito cattolico, è in condizione d&#8217;affrontare, sorretta dalla grazia di Dio, le onde furiose dell&#8217;empietà. Ma se non la possiede, se almeno le persone considerate abitualmente come religiose non apprezzano e non cercano di acquistare questa integrità, che v&#8217;è a sperare da siffatta popolazione?</h5>
<h5><strong><em>Senza spirito di Fede, la Fede è in pericolo</em></strong></h5>
<h5>Ripercorrendo le pagine della storia, non si riesce a capire come dei popoli dotati di una Gerarchia numerosa e colta, di un Clero dotto e influente, di illustri e ricchi istituti di insegnamento e di carità, come la Svezia, la Norvegia, la Danimarca nel sec. XVI, siano potute precipitare, da un momento all&#8217;altro, dalla professione piena e tranquilla della Fede cattolica nell&#8217;eresia aperta e formale, e ciò quasi senza resistenza, o per meglio dire quasi impercettibilmente. Quale la ragione di sì grande disastro? Quando la Fede venne a crollare in questi paesi, ormai, nella generalità delle anime, essa non andava al di là delle formule esteriori, ripetute senza amore e senza convinzione. Pertanto un semplice capriccio di re bastò per abbattere un albero frondoso e secolare. La linfa viva non circolava ormai più, da molto tempo, nei rami e nel tronco. Non esisteva più in quelle regioni lo spirito di Fede.</h5>
<h5>Tutto ciò comprese con angelica lucidezza San Pio X nella sua lotta vigorosa contro il modernismo, Pastore mitissimo, Egli illuminò la Chiesa di Dio col soave splendore della sua celeste mansuetudine. Non trepidò, tuttavia, nel denunciare gli autori dell&#8217;errore modernista dentro la Chiesa e li additò all&#8217;esecrazione dei buoni con queste veementi parole: «Non si allontanerebbe dalla verità chiunque li considerasse (i modernisti) come i più pericolosi nemici della Chiesa (Enc. «Pascendi»).</h5>
<h5>Si può immaginare quanto sia costato al cuore del dolcissimo Pontefice l&#8217;adoperare tanta energia. Ma i suoi contemporanei non dubitarono di riconoscere l&#8217;insigne servizio reso da Lui, con tale atteggiamento, alla Chiesa. A tal proposito, il grande Cardinale Mercier affermò che, se al tempo di Lutero e di Calvino la Chiesa avesse potuto contare su un Papa della tempra di Pio X, probabilmente l&#8217;eresia protestante non sarebbe riuscita a strappare alla vera Chiesa una terza parte dell&#8217;Europa.</h5>
<h5>Per tutte queste ragioni, vedete, diletti figli, quanto sia importante provvedere col maggior zelo a conservare nella pienezza della Fede e dello spirito di Fede i figli della Santa Chiesa.</h5>
<h5><strong><em>La formazione dottrinale dei cristiani è utile anche ai miscredenti</em></strong></h5>
<h5>Mostrate altresì quanto si ingannino coloro i quali suppongono che il tempo e gli sforzi adoperati nell&#8217;illuminare i fedeli nella Fede siano, per così dire, rubati agl&#8217;infedeli. Prima di tutto voi potete dimostrare, col vostro esempio e con le vostre parole, che un&#8217;attività non è affatto incompatibile con un&#8217;altra: «Oportet haec facere et illa non omittere». Inoltre l&#8217;integrità della Fede produce nei cattolici tanti frutti di virtù e rende così vivo nella Chiesa il buon odore di Cristo, che attrae efficacemente ad essa gl’infedeli, sicché il bene fatto ai figli della Chiesa gioverà necessariamente a coloro che sono fuori dell&#8217;ovile. Infine, uno dei frutti del fervore di Fede, sarà indubbiamente lo zelo apostolico.</h5>
<h5>Moltiplicare gli apostoli non è forse un recar beneficio agli infedeli?</h5>
<h5>Pertanto noi non possiamo accettar codesta dissociazione tra il tempo consacrato ai fedeli e agl&#8217;infedeli, come se il nostro Divin Salvatore, nel formare gli apostoli e i discepoli, pensasse a beneficare un gruppo di privilegiati e non si curasse della salvezza del resto dell&#8217;umanità!</h5>
<h5><strong><em>Si può essere troppo tradizionali?</em></strong></h5>
<h5>Vi incoraggi a procedere così l&#8217;esempio luminoso del Vicario di Cristo. Nessun Papa, forse, ha dovuto affrontare tanti e così poderosi nemici fuori della Chiesa. E tuttavia non è Egli incurante degli «errori che serpeggiano tra i fedeli» (Enc. «Mystici corporis» A. A. S. 35 pag. 197); contro di essi Egli ci ha messi in guardia in una serie di documenti, come l&#8217;Enciclica «Mediator Dei», la Costituzione Apostolica “Bis saeculari die”, l’Enciclica “Humani generis” e, più recentemente, l&#8217;Allocuzione alle Superiore Generali delle religiose (Cfr. “Atti e Discorsi di Pio XII” vol. XIV, 1952. Edizioni Paoline, Roma), in cui, per una metà abbondante, attribuisce la responsabilità del decrescere delle vocazioni a certi scrittori cattolici, ecclesiastici e laici, che falsano la dottrina cattolica quanto alla preminenza del celibato sullo stato matrimoniale. E più particolarmente, per ciò che riguarda il Brasile, lo zelo della Santa Sede, relativamente ai problemi interni della Chiesa, risulta evidente dalla Lettera della S. Congregazione dei Seminari e delle Università, la cui attenta lettura molto vi raccomandiamo. (1)</h5>
<h5><em>(1) L&#8217;Ecc.mo Autore, Vescovo di una diocesi brasiliana, fa riferimento a situa­ zioni religiose interne di quel grande paese cattolico, che però sono comuni ad altri importanti paesi. N. d. T.</em></h5>
<h5>Adoperandovi a mantenere tra i vostri fedeli lo spirito tradizionale della Santa Chiesa, dovete vigilare perché tale spirito non devii dal suo senso legittimo. Nella presente Pastorale noi consideriamo le esagerazioni dello spirito di conciliazione con gli errori dell&#8217;età nostra. Ma a questa cattiva tendenza può opporsi un errore diametralmente opposto. Giova mostrare qual esso sia.</h5>
<h5>Noi non temiamo propriamente l&#8217;esagerazione dello spirito cattolico. In effetti, questo spirito costituisce uno degli elementi essenziali della mentalità cattolica, al quale si richiama con certezza il senso cattolico. Ora il senso cattolico è in sé stesso l&#8217;eccellenza della virtù della Fede. Temere che qualcuno abbia un eccesivo senso cattolico vorrebbe dire temere che abbia una Fede eccessivamente eccellente. Quel che conviene evitare è che questo spirito di Fede sia male inteso, che consista in un attaccamento alla mera forma, alla mera apparenza, al mero rito, più che allo spirito che anima e spiega la forma, l&#8217;apparenza, il rito. Esagerazioni di questa natura sono possibili; non meritano, però, nella vostra vigilanza un posto così saliente come la propensione esagerata al nuovo, l&#8217;avversione sistematica al tradizionale. È quello che sapientemente ha fatto capire la S. Congregazione dei Seminari nella sua lettera all&#8217;Episcopato brasiliano: “Il pericolo più urgente, oggi, non è quello di un attaccamento eccessivamente rigido ed esclusivo alla tradizione, ma principalmente quello di un gusto esagerato e poco prudente per ogni e qualsiasi novità che apparisca” (A.A.S. 42, pag. 837). E la S. Congregazione aggiunge con chiaroveggenza: “È certamente allo snobismo per le novità che si deve il pullulare di errori occulti sotto apparenza di verità e, molto frequentemente, con una terminologia pretenziosa e oscura» (Ibidem pag. 839).</h5>
<h5>Un esempio di malintesa comprensione dello spirito della tradizione può trovarsi nell&#8217;“arcaismo” a cui allude il Santo Padre Pio XII nell&#8217;Enciclica “Mediator Dei”. Per un attaccamento eccessivo a formule e riti antichi, solo perché antichi, certi liturgisti pretendono ripristinare l&#8217;altare in forma di mensa e altre pratiche della Chiesa primitiva. Come se lungo il corso della storia lo spirito della Chiesa non potesse via via esprimersi in nuove forme e nuovi riti, adatti alle diversità di tempo e di luogo.</h5>
<h5>Gli estremi si toccano e le esagerazioni più opposte tra loro facilmente si alleano contro la verità. Il pericolo di codesto malinteso spirito tradizionale si ritrova il più delle volte nei fautori veri e propri di novità, come Lutero, Giansenio, i promotori del conciliabolo di Pistoia e infine, nel nostro secolo, i Modernisti.</h5>
<h5><strong><em>Causa naturale dell&#8217;eresia: la natura decaduta</em></strong></h5>
<h5>Spiegate bene, amati cooperatori, ai fedeli a voi affidati la genesi di codesti errori. In parte essi nascono dall&#8217;insita debolezza della natura umana decaduta. La sensualità e l&#8217;orgoglio hanno suscitato sempre e susciteranno sino alla fine dei secoli la rivolta di certi figli della Chiesa contro la dottrina e lo spirito di N. S. Gesù Cristo. Già S. Paolo metteva in guardia i primi cristiani da coloro che, di mezzo a loro stessi, sarebbero sorti a insegnare dottrine perverse, per trascinarsi dietro i discepoli (Atti degli Apostoli XX, 30): “chiacchieroni e ingannatori” (Tito X, 10), “che andranno di male in peggio, traviatori e traviati» (II Timoteo III, 13).</h5>
<h5>Pensano alcuni, come sembra, che in questi ultimi secoli il progresso della Chiesa sia tale che non si debba più tenere lo irrompere in essa delle crisi suscitate dall&#8217;orgoglio e dalla lussuria. Ma, per ricorrere solo ad esempi molto recenti, San Pio X dichiarò nell&#8217;Enciclica “Pascendi” che fautori di rivolta, come questi di cui parliamo, non solo erano frequenti al suo tempo ma più frequenti sarebbero stati a misura che ci si incammina verso la fine dei tempi. E, difatti, nell&#8217;Enciclica “Humani generis» il S. Padre Pio XII lamenta che “non mancano oggi di quelli che, come ai tempi apostolici, amando la novità più che non sia lecito e temendo altresì di essere tenuti per ignoranti dei progressi delle scienze, tentano sottrarsi alla direzione del sacro Magistero e, per tal ragione, incorrono nel pericolo di allontanarsi insensibilmente dalla verità rivelata e di far cadere altri insieme ad essi nell&#8217;errore” (A.A.S. 42, pag. 564).</h5>
<h5><strong><em>Causa preternaturale dell&#8217;eresia: l&#8217;azione del demonio. La quinta colonna</em></strong></h5>
<h5>Questa la genesi naturale degli errori e delle crisi di cui trattiamo. Conviene, però, non fermarsi a considerare le sole deficienze della natura decaduta, ma anche l&#8217;azione del demonio. A questo è stato lasciato sino alla fine dei secoli il potere di tentare gli uomini in tutte le virtù e, pertanto, anche nella virtù della Fede che è il vero fondamento della vita soprannaturale. Perciò è ovvio che sino alla consumazione dei secoli la Chiesa sarà esposta a interne scosse da parte dello spirito di eresia, né vi è progresso che, per così dire, la immunizzi definitivamente contro codesto male. Con quanto vigore s’impegni il demonio nel produrre tali crisi, è superfluo indicarlo. Orbene, l&#8217;alleato che esso riesce a incuneare dentro le schiere dell&#8217;esercito fedele è il suo più prezioso strumento di guerra. Formato nelle file dei cattolici il tumore rivoluzionario, le forze si dividono, le energie che dovrebbero essere impiegate interamente nella lotta contro il nemico esterno, si esauriscono in discussioni tra fratelli. E se per evitare tali discussioni i buoni desistono dall&#8217;opposizione, maggiore è il trionfo dell&#8217;inferno, che può, nel bel mezzo della Città di Dio, piantare il suo vessillo e sviluppare rapidamente e facilmente le sue conquiste.</h5>
<h5>Se l’inferno, in qualche epoca, cessasse di tentare una manovra così vantaggiosa, sarebbe il caso di dire che in tale epoca il demonio avrebbe cessato di esistere.</h5>
<h5>Tale è la duplice genesi, naturale e preternaturale, delle crisi interne della Chiesa.</h5>
<h5><strong><em>L&#8217;eresia progredisce mascherata</em></strong></h5>
<h5>Come vedete, le due cause anzidette sono perpetue e, per conseguenza, perpetuo ne sarà l&#8217;effetto. In altri termini, la Chiesa avrà sempre da soffrire l&#8217;assalto interno dello spirito delle tenebre.</h5>
<h5>Per chiarimento del vostro apostolato conviene conoscere la tattica che esso adotta. Affinché la sua azione si conservi all&#8217;interno, lo spirito delle tenebre ha tutto l&#8217;interesse di mascherarla abilmente. L&#8217;impostura è la norma fondamentale di chiunque agisce occultamente nel campo dell&#8217;avversario. Perciò il demonio, a raggiungere il suo scopo, va insinuando uno spirito di confusione che induce le anime a professare l&#8217;errore accortamente dissimulato sotto apparenze di verità. Non aspettatevi, in codesta lotta, che l&#8217;avversario emetta sentenze apertamente contrarie a delle verità già definite. Farà ciò soltanto quando si crederà interamente arbitro della situazione. Il più delle volte farà “pullulare errori occulti sotto apparenza di verità, con una terminologia pretenziosa e oscura” (Lettera della S. Congregazione dei Seminari ai Vescovi del Brasile, A. A. S. 42, pagina 839). E il modo di propalare questo pullulare di errori sarà anch&#8217;esso velato e insidioso. Il Santo Padre lo descrive così: “Coloro che, o per biasimevole desiderio di novità o per alcun lodevole motivo, propugnano codeste nuove opinioni, non sempre le propongono con la stessa intensità, né con la stessa chiarezza, né con identici termini, né sempre con unanimità di pareri; quello che oggi alcuni insegnano più copertamente, con certe cautele e distinzioni, altri più audaci lo propaleranno domani apertamente e senza limitazioni, con scandalo di molti,  specialmente del Clero giovane, e con detrimento dell&#8217;Autorità Ecclesiastica. È costume trattare più cautamente di codeste materie nei libri che sono posti in pubblico, ma già con maggior libertà se ne parla nei fogli distribuiti privatamente, nelle conferenze e nelle riunioni. E tali dottrine non si divulgano solamente tra i membri dell&#8217;uno e dell&#8217;altro clero, nei Seminari e istituti religiosi, ma anche tra i laici, principalmente tra quelli che si dedicano all&#8217;istruzione della gioventù” (Enc. “Humani generis”, A.A.S. 42, pag. 565).</h5>
<h5>Perciò non dovreste meravigliarvi se a volte foste dei pochi a discernere l&#8217;errore in proposizioni che a molti sembrano chiare e ortodosse o, semmai, confuse ma suscettibili di buona interpretazione; oppure se doveste imbattervi in certi ambienti da cui le mezze tinte siano così abilmente disposte da render facile la diffusione dell&#8217;errore e difficile il combatterlo. La tattica dell&#8217;avversario è stata calcolata col fine preciso di mettere in codesta posizione imbarazzante i suoi oppositori. In tal modo esso riuscirà talvolta a suscitare contro di voi persino l&#8217;antipatia di persone che non hanno la minima intenzione di favorire il male. Vi si taccerà di visionari, di fanatici, talvolta di calunniatori. Non fu precisamente questo che dissero in Francia contro San Pio X i pertinaci glorificatori del “Sillon” e di Marco Sangnier? Per paura di queste critiche, indietreggereste voi in faccia all&#8217;avversario? Lascereste aperte le porte della Città di Dio? Certamente dovete evitare con cura, agli occhi di Dio, qualunque  esagerazione, qualunque precipitazione, qualunque giudizio temerario. Ma dovete egualmente alzar la voce tutte le volte che l&#8217;avversario, camuffato sotto pelle di pecora, si presenta in faccia a voi, non cedendogli un pollice di terreno per il timore che esso vi tacci di eccessi di cui la vostra coscienza non vi accusa.</h5>
<h5>Così facendo obbedirete alle espresse intenzioni del Santo Padre. In tutti i documenti che ha pubblicato sull&#8217;argomento, il Pontefice gloriosamente regnante va accomandando ai Vescovi e ai Sacerdoti di tutto il mondo che istruiscano diligentemente i fedeli perché non si lascino ingannare dagli errori che velatamente circolano in mezzo a loro.</h5>
<h5><strong><em>Importanza della prevenzione: oggi tutti sono minacciati</em></strong></h5>
<h5>Il metodo d&#8217;insegnamento desiderato dalla Chiesa ha da essere preventivo e repressivo insieme. Non pensi un Sacerdote, nella cui parrocchia l&#8217;errore non sembra sia penetrato, d’esser perciò dispensato dall&#8217;azione. Dato il mascheramento con cui codesti errori si camuffano, dati i procedimenti di divulgazione, procedimenti talvolta impercettibili, di cui si servono i loro fautori, pochi sono i Parroci che possono riposare nella certezza che le loro pecorelle ne siano immuni.</h5>
<h5>D&#8217;altronde, il buon pastore non si appaga di porre rimedi, ma deve sentirsi gravemente obbligato a prevenire. Non siamo come l&#8217;uomo di cui ci parla il Vangelo, che dormiva mentre il nemico seminava la zizzania in mezzo al suo grano. Il semplice obbligo di prevenire giustificherebbe gli sforzi che farebbe in questo senso.</h5>
<h5>Gli errori d cui ci occupiamo avranno talvolta maggiore intensità in un paese, minore in un altro. Nondimeno la loro diffusione nel mondo cattolico è ormai abbastanza larga perché il Santo Padre ne tenga conto nei documenti diretti, non a questa o a quella nazione in particolare, ma ai Vescovi del mondo intero.</h5>
<h5>Orbene, noi viviamo oggi in un mondo senza frontiere nel quale il pensiero si diffonde celermente, attraverso la stampa e più ancora attraverso la radio, sino agli ultimi confini della terra. Una sentenza falsa che sia sostenuta, ad esempio, in Parigi, può nello stesso giorno essere conosciuta e accettata nei centri più remoti dell&#8217;Australia, dell&#8217;India o del Brasile. E se pure qualche piccolo luogo ancora esista nel quale l&#8217;estrema ignoranza o l&#8217;estrema arretratezza crei ostacoli alla penetrazione di qualsiasi pensiero vero o falso, nessuno potrebbe includere in questo caso i centri popolosi della nostra amatissima Diocesi, con a capo la nostra Città episcopale, illustre in tutto il Brasile per il valore culturale dei suoi figli, per l&#8217;influsso decisivo che sempre si vantò di esercitare sulla scena politica della Nazione.</h5>
<h5><strong><em>Forma schematica di questo catechismo</em></strong></h5>
<h5>Una parola ancora sul metodo che adottiamo. Poiché nella sua Lettera ai Vescovi brasiliani la S. Congregazione dei Seminari parlò di una “moltitudine di errori” e poiché di fatto essi sono molto numerosi, una spiegazione e una censura ai principali di essi, in forma discorsiva, sarebbe eccessivamente lunga. Abbiamo preferito perciò una forma schematica. E quindi abbiamo elaborato un piccolo Catechismo delle verità più minacciate attualmente, accompagnata ciascuna dall&#8217;errore che le si oppone e da un rapido commento. Per mera convenienza di esposizione abbiamo fatto precedere la sentenza falsa o pericolosa alla sentenza vera. Ma il vostro sforzo nel denunciare l&#8217;errore dovrà condurre il fedele alla conoscenza esatta del vero insegnamento della Chiesa. Solo così avremo fatto opera positiva e duratura.</h5>
<h5><strong><em>Scopo di questo catechismo: imparare a sventare formule apparentemente innocue</em></strong></h5>
<h5>Un’osservazione infine sul modo col quale vengono enunciate nel Catechismo le sentenze false o pericolose. Abbiamo cercato di esprimerle con la maggiore fedeltà possibile, senza toglier loro le parvenze e persino i frammenti di verità che contengono. Solo così può essere utile il Catechismo, poiché solo così dà a conoscere i modi di dire nei quali l&#8217;errore suole occultarsi e le parvenze con cui cerca di attrarre il favore dei buoni. Giacché la cosa importante, in questa materia, non consiste già nel provare che una certa sentenza è riprovevole, ma che una certa dottrina falsa è realmente contenuta in questa o in quella formula dall&#8217;apparenza innocua o persino attraente.</h5>
<h5>Anche per questo abbiamo ripetuto diverse formule più o meno equivalenti. Si tratta, insomma, di attirare la vostra vigilanza sulle varie formule in cui lo stesso errore può insinuarsi.</h5>
<h5>Non sempre abbiano incluso nelle proposizioni delle mere tesi dottrinali. Incontrerete anche formulati in proposizioni dei modi di agire derivanti direttamente dalla dottrina falsa. Come sarà facile vedere, abbiamo avuto la preoccupazione di seguire il consiglio dell&#8217;Apostolo: esaminare tutte le cose, tenere quel che v&#8217;è di buono (Cfr. 1 Tess. V, 21). Per questo, nelle nostre confutazioni, desideriamo rilevare in tutta la sua estensione la particella di vero che è contenuta nelle tendenze impugnate. Gli è che la Chiesa è Maestra paziente e prudente; la quale condanna con dolore, ma considera patrimonio suo qualunque verità, dovunque la trovi.</h5>
<h5>Conviene ribadire questo punto. Le verità qui ricordate non sono patrimonio né costituiscono proprietà di nessuna persona, gruppo o corrente. L&#8217;ortodossia è un tesoro proprio della Chiesa, del quale tutti dobbiamo partecipare e di cui nessuno ha il monopolio. Perciò i nostri amati Cooperatori, nel diffondere gl&#8217;insegnamenti che qui si trovano, li presentino sempre come sono in verità: frutto pieno ed esclusivo della sapienza della Santa Chiesa.</h5>
<h5>Non è difficile capire che codesti errori, generalmente, rispecchiano, in termini che si sforzano di apparire corretti, delle dottrine che hanno avuto il maggiore influsso nel mondo attuale e che costituiscono le caratteristiche dell&#8217;odierno neo­ paganesimo: l&#8217;evoluzionismo panteista, il naturalismo, il laicismo, l&#8217;egualitarismo assoluto che si innalza, nella sfera politico-sociale, contro tutte le legittime autorità e, nella sfera religiosa mira a sopprimere la distinzione istituita da Gesù Cristo tra Gerarchia e popolo fedele, tra Clero e laicato.</h5>
<h5>Tali sono, amati figli e carissimi cooperatori, le proposizioni sulle quali desideriamo richiamare la vostra attenzione.</h5>
<h5 style="text-align: center;">* * *</h5>
<h5>Per agevolare la vostra azione, noi le abbiamo fatte accompagnare da direttive pratiche che troverete nella seconda parte di questo Catechismo.</h5>
<h5><strong><em>Letture consigliate</em></strong></h5>
<h5>Nella nostra Pastorale, è evidente, non abbiamo avuto la pretesa di esporre tutta la dottrina cattolica sull&#8217;argomento, ma solo alcune osservazioni più opportune. La vostra diligenza, diletti figli, integrerà nelle fonti a vostra disposizione quel che qui non ci è possibile esporre. In modo particolare raccomandiamo la lettura  delle  Encicliche “Pascendi”; “Mystici Corporis Christi”, “Mediator Dei”, “Humani generis”, della Lettera Apostolica “Notre charge apostolique”; della Costituzione Apostolica “Bis sacculari die”, della Esortazione al Clero «Menti nostrae”, e delle allocuzioni e dei radiomessaggi pontifici, specialmente i radiomessaggi natalizi, il radiomessaggio del 23 marzo 1952 intorno alla “Morale nuova” (A. A. S. 44 pag. 270 ss. &#8211; vedi Atti e Discorsi di Pio XII, Vol. XIV ed. cit.), il radiomessaggio al Katholikentag di Vienna (ibidem), le allocuzioni alle Associazioni Cattoliche dei Lavoratori Italiani (A. A. S. 40, 331 ss.), ai delegati del Congresso Internazionale di Studi Sociali, riuniti a Roma nel 1950 (A. A. S. 42, 451 ss.), ai membri del nono Congresso dell&#8217;Unione Internazionale delle Associazioni Patronali Cattoliche (A. A. S. 41 p. 283 ss.), ai membri del Congresso Internazionale del “Movimento Universale per una Confederazione Mondiale” (A. A. S. 43 p. 278, vedi Atti e Discorsi, vol. cit.), all&#8217;Azione Cattolica Italiana e alle Congregazioni Mariane del 3 aprile 1951-(A. A. S. 43, p. 375 e Atti e Discorsi&#8230;, vol. XIII), in occasione della chiusura del Congresso Internazionale dell&#8217;Apostolato Laico (A. A. S. 43, p. 784 ss., Atti e Discorsi&#8230;, vol. XIII), all&#8217;Associazione dei Padri di famiglia francesi (A. A. S. 43, p. 730 ss.), alle partecipanti al Congresso dell&#8217;Unione Cattolica Italiana delle ostetriche (A. A. S. 43, pag. 835 ss.), alle Superiore Generali degli Ordini e Congregazioni Religiose (Atti e Discorsi&#8230;, vol. XIV). Raccomandiamo inoltre la Lettera della Congregazione dei Seminari all&#8217;Episcopato brasiliano (A. A. S. 42, pag. 836 ss.), documento chiaroveggente ed equilibrato che ha particolarmente di mira questo problema in quanto esistente nel Brasile.</h5>
<h5>La parola del S. Padre è sempre benefica ed efficace nel senso di elevare lo spirito ed orientarlo nella vita morale e spirituale. I documenti sopra ricordati sono da noi segnalati perché ripongono nella giusta luce molti punti di ordine sociale, politico e morale che sono oscurati, in conseguenza, specialmente, dell&#8217;ultimo conflitto.</h5>
<h4 style="text-align: right;"><a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/lettera-pastorale-sui-problemi-dellapostolato-moderno-con-un-catechismo-delle-verita-opposte-agli-errori-del-nostro-tempo-mons-antonio-de-castro-mayer-1953-versione-dal-portoghese-di-mons-gius/#gsc.tab=0"><strong><em>Indice</em></strong></a></h4>
<p>L'articolo <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info/lettera-pastorale-sui-problemi-dellapostolato-moderno-di-mons-antonio-de-castro-mayer-vescovo-di-campos-rio-de-janeiro-1953-2/">Lettera Pastorale sui Problemi dell&#8217;Apostolato Moderno (di Mons. Antonio de Castro Mayer, vescovo di Campos &#8211; Rio de Janeiro, 1953)</a> proviene da <a href="https://www.pliniocorreadeoliveira.info">Plinio Correa de Oliveira</a>.</p>
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