1978
CON
MOTIVO DEL CONCLAVE
oportunas
consideraciones de Plinio Corrêa de Oliveira
Tres artículos de Plinio Corrêa de Oliveira, ampliamente difundidos
en Roma con ocasión del Cónclave reunido para elegir al sucesor de Pablo VI,
dan realce a los problemas cruciales del momento: la autodemolición de la
Iglesia y las relaciones entre católicos y comunistas.
En agosto de 1978 muere Pablo VI. Los Cardenales de todo el orbe se dirigen
a la Ciudad Eterna para la elección del sucesor de San Pedro. Los periódicos
del mundo entero tejen múltiples hipótesis sobre las posibilidades de los papabili.
Naturalmente, muchos comentarios se refieren a la crisis de la Iglesia.
Como pensador católico de renombre internacional, el Profesor Plinio Corrêa
de Oliveira contribuye con un elucidativo
artículo para que la opinión pública comprenda la importancia del
momento histórico (129).
Pablo VI, recuerda, había reconocido que la Iglesia estaba siendo víctima
de un misterioso proceso de "autodemolición" (130) y que el "humo
de Satanás" había penetrado en el recinto sagrado (131). En estas
circunstancias, ¿cuál es la esperanza de la inmensa mayoría de los fieles?. En
el silencio fatigado, angustiado y desanimado de los católicos, se puede
observar que lo que aguardan del nuevo Pontífice es sobre todo claridad. La
mayoría se pregunta: "¿qué humo es ese?, ¿cuáles son los rótulos
ideológicos y los instrumentos humanos que sirven a Satanás como sprays de ese
humo?, ¿en qué consiste la demolición y cómo explicar que esa demolición
sea, sorprendentemente, una autodemolición?".
El artículo es difundido por las TFPs a través de la prensa y de sus
propias publicaciones (132). Traducido al italiano, es ampliamente distribuido
en Roma por el Ufficio Tradizione, Famiglia, Proprietà, escritorio de
representación de las TFPs en la Ciudad Eterna.
Un nuevo artículo del Profesor Plinio Corrêa de Oliveira, difundido en Roma
por el Ufficio en vísperas de la apertura del Cónclave, estaba destinado
a tener aún mayor proyección.
En una reunión preparatoria de la Magna Asamblea, el Cardenal Wyszynski,
Arzobispo de Varsovia, recibe una estruendosa salva de aplausos de los
cardenales, al anunciar que se había programado una romería de 300.000 polacos
al famoso Santuario de Nuestra Señora de Czestochowa con motivo de la elección
del nuevo Pontífice.
Pocos son, sin embargo, quienes se dan cuenta del alcance de esta verdadera
aclamación.
La leyenda del Cardenal Wyszynski se había difundido por el mundo.
Presentado como una figura carismatica, o casi como tal, se decía que había
conseguido descubrir una fórmula de convivencia de la Iglesia con el comunismo;
que en una Polonia dominada por la secta roja, el Cardenal Arzobispo de
Varsovia había optado por aceptar el mínimo de libertad que ofrecía el régimen
a la Iglesia; y que, dentro de esos estrechos límites, el Prelado procuraba
sagazmente aprovecharla al máximo.
Sagacidad y valor en la defensa del mínimo eran precisamente las dos
virtudes que refulgían en la leyenda de Wyszynski, el Cunctator, es decir, el Contemporizador, que como su célebre
homólogo romano, Fabio Máximo, "cunctando restituit res" (Enio,
Anales XII, 360), contemporizando habría salvado la causa pública.
¿Se podrá entonces esperar que, en el caso de ser elegido Papa, el Cardenal
Wyszynski multiplique la leyenda por la leyenda y ponga su sagacidad al servicio
no del mínimo sino del máximo? Porque el audaz minimalismo, aconsejable quizás
para el Arzobispo de Varsovia, no lo es e –por lo menos en esta coyuntura– para el sucesor de Pedro, ya que los 600
millones de católicos del Mundo Libre pueden alimentar esperanzas muy distintas
respecto al comunismo, que las que tienen sus desdichados y gloriosos hermanos
polacos.
Estas fueron las observaciones hechas por el Profesor Plinio Corrêa de
Oliveira en el artículo "El
Cunctator, ¿un maximalista?" (133), que no deja de
causar cierta sorpresa en la Sala Stampa del Vaticano. Entre los periodistas
acreditados en Roma, muy pocos habían pensado en la hipótesis de un Papa
polaco.
El Cónclave elige al Cardenal Albino Luciani en la misma tarde del primer
día de escrutinios. Pero muy pronto el mundo comprobaría, sobrecogido, la
brevísima duración del Pontificado de Juan Pablo I.
En octubre se reúne un nuevo Cónclave, y esta vez la sorpresa es causada
por el origen del Cardenal escogido para ocupar el Solio de San Pedro. Era
polaco. El problema tratado en el artículo El Cunctator, ¿un maximalista? entraba
de lleno en el centro de las reflexiones.
* * *
Con un nuevo artículo, el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira vuelve al
tema, subrayando la diferencia entre los resultados de los dos últimos
Cónclaves: la sonrisa desbordante del Cardenal Luciani atenuaba en el espíritu
público el recuerdo de los problemas que, en cambio, la preferencia por el
Cardenal Wojtyla parece destinada a avivar. En realidad, la elección para el
Pontificado de un prelado de detrás de la Cortina de Hierro pone sobre el
tapete, ipso facto, el más trágico de los problemas contemporáneos, en torno al
cual todos los demás ejecutan sin cesar su danza infernal: debe el mundo decir
sí o no al comunismo? (134).
De todos estos artículos las TFPs promueven una amplia difusión en sus
respectivos países.
(objeción) Los mass media generalmente
los ignora, luego, ¡Uds. no son conocidos!
(Respuesta) ¡Al contrario! Las TFPs son de los pocos movimientos cuya
notoriedad no depende de los medias de comunicación social. Este libro prueba
que, si las TFPs son muy conocidas hoy en todo el mundo, lo son por el contacto
directo con el público y no por el apoyo recibido de los mass media.
Notas
(129) Claridad,
"Folha de S. Paulo", 16-8-1978.
(130)
Alocución del 7 de diciembre de 1968.
(131)
Alocución del 29 de junio de 1972.
(132) En
Chile, "El Cronista", 20-8-1978 y "La Tercera", 20-8-1978,
ambos de Santiago; "El Sur", Concepción, 26-8-1978. En Colombia,
"La República", Bogotá, 23-8-1978. En Venezuela, "El Universal",
Caracas, 23-8-1978. En Uruguay, "El País", 24-8-1978 y "La
Mañana", 27-8-1978, ambos de Montevideo.
(133)
"Folha de S. Paulo", 24-8-1978. En Venezuela, "El
Universal", Caracas, 26-8-1978.
(134) Plinio
Corrêa de Oliveira, ¿Y Juan Paulo II?,
"Folha de S. Paulo", 28-10-1978.