1974
ANTE
LA "OSTPOLITIK" VATICANA,
para
las TFPs: ¿cesar la lucha o resistir?
"Nuestra
alma es vuestra, nuestra vida es vuestra.
Mandadnos lo que queráis.
Sólo
no nos mandéis que crucemos los brazos
delante
del lobo rojo que embiste.
A
esto, nuestra conciencia se opone"
La détente con los regímenes comunistas, inaugurada en la esfera
internacional en 1972 por los viajes de Nixon a China y a Rusia, constituye una
verdadera brecha en la muralla psicológica y moral que defiende a Occidente
contra la guerra revolucionaria promovida por Moscú y Pekín. Desde la
revolución bolchevique de 1917 en Rusia, el comunismo no había alcanzado
victoria igual.
Esa détente es la realización, a escala mundial, de la fórmula política caída de las barreras ideológicas
lanzada a nivel iberoamericano por el Presidente argentino Lanusse, durante el
encuentro que mantuvo en 1971 con el marxista Allende en la ciudad de Salta.
El canciller alemán Willy Brandt precede a los Estados Unidos en estos
derroteros al iniciar en 1969 la llamada ostpolitik (67).
* * *
Por su parte, la Santa Sede desarrolla desde el Concilio Vaticano II una
gradual distensión con los gobiernos comunistas: es la llamada ostpolitik vaticana.
Esta política tiene como consecuencia la formación de un clima cada vez más
difícil dentro de la Iglesia para quienes llevan a cabo un combate serio contra
el comunismo, cuyo poder mundial, sin embargo, crece a la vista de todos.
Trágica víctima de la ostpolitik del Vaticano es el célebre Cardenal
Jósef Mindszenty, Arzobispo de Esztergom y Primado de Hungría. Por una
resolución directa de Pablo VI, muy del agrado del gobierno comunista húngaro,
el Prelado es obligado en 1974 a abandonar su exilio en la embajada
norteamericana de Budapest y a salir del país. Habiéndose negado a renunciar
voluntariamente, algún tiempo después Pablo VI lo destituye sumariamente. Así
es golpeado el héroe máximo de la resistencia anticomunista magiar que tanto
incomodaba al comunismo nacional e internacional. Pero, "si cayó el
Arzobispo al perder su diócesis, creció hasta las estrellas la figura del buen
pastor que da su vida por las ovejas", escribe al respecto el Profesor
Plinio Corrêa de Oliveira (68).
Las TFPs no pueden dejar de manifestar su solidaridad al heroico Purpurado.
Un mensaje de profunda admiración, de agradecimiento y de homenaje por el
inquebrantable rechazo del Cardenal a aceptar un modus vivendi con el
comunismo, le es entregado personalmente en Viena por el Dr. Martim A. Xavier
da Silveira, enviado especial de las TFPs, en audiencia concedida el 15 de
marzo de 1974.
Un año después, el egregio confesor de la Fe se encuentra con los socios y
cooperadores de las Sociedades de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad
de Venezuela y Colombia, en la visita que realiza a esas naciones pocos días
antes de su muerte, ocurrida el 6 de mayo de 1975. Tanto en Caracas como en
Bogotá, el eminente Purpurado se reúne con las TFPs locales. En ambas ocasiones
exhorta a sus miembros a continuar con animo la lucha ideológica contra el
comunismo (69).
* * *
La ostpolitik vaticana sigue su curso. Se multiplican los contactos
directos e indirectos de Pablo VI con los Jefes de Estado comunistas. Numerosas
protestas provoca la visita a Rusia, en 1971, del Cardenal Willebrands,
Presidente del Secretariado para la Unión de los Cristianos, con la finalidad
de asistir a la toma de posesión del nuevo patriarca de la iglesia cismática,
un dócil títere en manos de los déspotas del Kremlin. Las dramáticas
disensiones entre la Santa Sede y el Cardenal Slipyj, Arzobispo Mayor de los
ucranianos, durante el Sínodo de Obispos que se realiza en Roma en 1971,
revelan aspectos hasta entonces ignorados de las negociaciones de la Iglesia
con los regímenes comunistas. Finalmente, causan estupor las declaraciones de
Monseñor Casaroli, Secretario del Consejo
para los Asuntos Públicos del Vaticano, al regresar de una visita a La Habana: "los
católicos que viven en Cuba son felices dentro del régimen socialista".
Por veneración a la Cátedra de Pedro, las TFPs se habían abstenido de tomar
una posición oficial ante esta política; pero con los sucesivos avances de la
distensión vaticana, la postura anticomunista de las TFPs se hace inexplicable
a los ojos del público. No siendo posible mantener el silencio, las Sociedades
se declaran en estado de resistencia frente a la Ostpolitik de Pablo VI.
* * *
La Declaración de Resistencia en fidelidad a la Iglesia y al Papado es
publicada a partir del día 10 de abril de 1974 en 45 diarios del Brasil, con el
título La
política de distensión del Vaticano con los gobiernos comunistas — Para la TFP:
¿cesar la lucha o resistir? (70). En ella la TFP brasileña
reafirma su incondicional obediencia a la Iglesia y al Papado en los términos
estipulados por el Derecho Canónico y dice al Pastor de los Pastores: "Cesar
la lucha no podemos. Y es por imperativo de nuestra conciencia de católicos que
no podemos. Pues si es deber de todo católico promover el bien y combatir el
mal, nuestra conciencia nos impone que difundamos la doctrina tradicional de la
Iglesia y combatamos la doctrina comunista. Nuestra alma es vuestra, nuestra
vida es vuestra. Mandadnos lo que queraís. Sólo no nos mandeís que crucernos
los brazos delante del lobo rojo que embiste. A esto, nuestra conciencia se
opone."
En el documento la TFP afirma el derecho y el deber de resistir a la
orientación diplomática del Vaticano, en la medida en que ésta discrepa de la
seguida tradicionalmente por la Iglesia con respecto al comunismo. Resistencia
que ha de hacerse con el espíritu con que San Pablo "resistió cara a
cara" a San Pedro (Cfr. Gál., 2,11). Resistencia que significa emitir
respetuosamente un juicio en circunstancias como la de la entrevista de Monseñor
Casaroli, así como aconsejar a los católicos a que continúen luchando contra la
doctrina comunista con todos los recursos lícitos, en defensa de la patria y de
la civilización cristiana amenazadas.
* * *
Esta actitud de Resistencia es también adoptada por las Sociedades de
Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad y entidades afines de America y
Europa, que publican la misma declaración en sus respectivos órganos de
difusión y en 21 diarios de 10 países: España,
Argentina, Bolivia, Canadá, Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Uruguay y
Venezuela.
Pocas semanas después, la prensa internacional difunde una entrevista del
portavoz del Vaticano, Federico Alessandrini, en la que pone expresamente en
tela de juicio el documento de las TFPs. Del conjunto de hechos citados por las
entidades —varios de ellos de máxima importancia— para fundamentar su
respetuoso pero profundo desacuerdo con la ostpolitik vaticana, F.
Alessandrini dice que Monseñor
Casaroli desmintió dos afirmaciones suyas relativas a Cuba. En
comunicado a los diarios, las TFPs realzan que "el propio
desmentido de S. Excia. da nuevo fundamento a la Declaración de las TFPs".
En efecto, si Monseñor.
Casaroli niega haber dicho que los "católicos son felices en Cuba" cuando
todo el mundo sabe que son atrozmente infelices, parece complacerse en afirmar
que absolutamente no denunció esa situación. ¿Por qué dejar a los católicos
cubanos "desvalidos de una protesta que Pio XII, por ejemplo, haría en
forma patética y vigorosa"?, preguntan las TFPs. Y responden "siempre
la misma razón: la confianza de que a fuerza de silencio, resignación y
retroceso de los católicos, los dirigentes comunistas —buenos en el fondo del
corazón— se ablandarán. De esa confianza no participamos. En esa bondad no
creemos. La política de confianza en el comunismo nos parece que pone todos los
triunfos en las manos de estos, con sumo riesgo para la Iglesia y la
Cristiandad".
Por su parte, el Profesor Plinio Corrêa de
Oliveira comenta en la "Folha de S. Paulo" que, al desmentir solo las
palabras que le fueron atribuidas sobre Cuba, Monseñor
Casaroli "fue justo y objetivo no diciendo nada contra la Declaración de
Resistencia considerada en sí misma. Este silencio seria muy poco probable y
hasta inconcebible, si considerase que en nuestra actitud hay algo reprobable
desde el punto de vista de la doctrina católica o del Derecho Canónico". Y
concluye: " ¡Cuanto más grato nos es aplaudir a S. Excia. que discordar
de él!" (71).
En España, la
Sociedad Cultural Covadonga comienza la divulgación del manifiesto entre los
2.000 sacerdotes y 500 seglares que participan en la reunión anual de la Hermandad Sacerdotal Española, realizada
en Cuenca en el mes de septiembre. Posteriormente, caravanas de propagandistas
recorren las provincias donde difunden más de 300.000 ejemplares del documento.
En esta oportunidad, Covadonga
levanta por primera vez sus estandartes en Ceuta, territorio africano
perteneciente a España.
El día 24 del mismo mes, el boletín de la Archidiócesis de Madrid
transcribe una Carta cristiana del Cardenal Tarancón, Arzobispo de esa ciudad,
titulada Un síntoma alarmante, en la que acusa a Covadonga de criticar posiciones oficiales de la Iglesia "no
solo con una falta elemental de respeto, sino provocando una desorientación y
hasta un escándalo".
En respuesta, la entidad envía al Cardenal una misiva con fecha de 13 de
diciembre, en la que tras un homenaje de filial respeto afirma: "Si de
esta actitud proviene, a título secundario, algún desdoro para la diplomacia
vaticana, la culpa no está en nuestro manifiesto, el cual procuró, esmerando al
máximo la precaución, dejar a salvo el principio de la obediencia, de la
veneración y del afecto que se deben al Santo Padre y a la Santa Sede, en toda
la medida preceptuada por el Derecho Canónico. También aqui, Eminencia, nuestra
conciencia nada nos reprocha. ¿Está ella errada? Dígnese Vuestra Eminencia,
como pastor nuestro iluminarla."
El Prelado se mantiene en un silencio que se prolonga hasta los días de hoy
(72).
El Bureau Tradition-Famille-Propriété
de París se encarga de la difusión en Francia, así como en medios católicos
alemanes.
En Norteamérica son distribuidos 100.000 folletos en las principales
ciudades de los estados de Nueva York, California, Michigan, Ohio, Florida y
Luisiana; también son divulgados volantes en español,
polaco y ucraniano.
En Ecuador, tres días después de publicada la Declaración de Resistencia,
el Cardenal Arzobispo de Quito, Pablo Muñoz Vega, sin mencionar el documento de
las TFPs, se refiere en una entrevista al problema de las relaciones de la
Santa Sede con el mundo comunista. Afirma el Purpurado que, estando la virtud
en el medio y no en los extremos, la Iglesia adopta una posición ni capitalista
ni comunista. Implicitamente, puede deducirse de esas consideraciones que las
TFPs están en uno de los extremos, es decir, en el error.
En vista de ello, la TFP ecuatoriana juzga oportuno difundir la declaración
Verdad, error y término medio,
de la que son distribuidos 10.000 ejemplares en las calles de Quito. La TFP
reafirma en ella su acatamiento filial al Santo Padre y al Cardenal Munoz Vega
en toda la medida prescrita por la doctrina y las leyes de la Santa Iglesia
Católica. Pero señala que: "Si el simple hecho
de estar en las antípodas del comunismo nos debiera convencer automáticamente
de que caímos en error, no sabríamos cómo interpretar la actitud de muchos
varones santos y canonizados por la Iglesia (...) que en siglos pasados se
colocaron en las antípodas de la herejía (...) Como hijos que somos de la
Iglesia infalible, en lugar de buscar dónde está el término medio, para allí encontrar
la verdad, nos parece más seguro buscar la verdad, para afirmar que allí está el
término medio."
No hubo otra declaración del Cardenal Muñoz Vega sobre el tema (73).
* * *
Aunque varias autoridades eclesiásticas de distintos países han manifestado
su desacuerdo personal con esta postura de las TFPs, ninguna ha negado la
legitimidad del estado de resistencia desde el punto de vista canónico, lo que
evidentemente no habrían dejado de hacer si hubiese el más mínimo error en esa
posición.
La Declaración de Resistencia proporcionó a los católicos anticomunistas la
información y el análisis que necesitaban para mantenerse en su noble actitud y
conservarse en perfecta paz de conciencia ante la doctrina y las leyes de la
Iglesia. Les dio de esta manera la alentadora seguridad de que permanecían
absolutamente firmes en la coherencia de su Fe.
Notas
(67) Cfr.
Plinio Corrèa de Oliveira, La
Iglesia ante la escalada de la amenaza comunista — Llamamiento a los Obispos
silenciosos, 4a. ed, 1977 p.p. 65 a 67.
(68) Cfr.
Plinio Corrêa de Oliveira, La
gloria, la alegria, la honra, "Folha de S. Paulo, 10-2-1974; Ternuras
que arrancarían lagrimas, "Folha de S. Paulo",
13-10-1974; Conforme
quiere Budapest, "Folha de S. Paulo", 20-10-1974.
(69) Cfr.
"Catolicismo",
No. 281, mayo de 1974 y No. 296-298, agosto-octubre de 1975.
(70) El
documento es publicado íntegramente en "Catolicismo", No. 280,
abril de 1974 y en 36 diarios brasileños;
resumidamente en otros ocho.
(71).
Plinio Corrêa
de Oliveira, Resistiendo e aplaudiendo,
"Folha de S. Paulo", 26-5-1974; "Folha de S. Paulo",
20-5-1974 y "La Nación", Buenos Aires, 20-5-1974.
La Declaración de Resistencia es publicada en los siguientes países: en
Argentina, en "La Nación", Buenos Aires y "Voz del
Interior", Córdoba; en Bolivia, en "El Diario", La Paz,
19-5-1974; en Canadá, en "Speak Up", Toronto; en Chile, en "La Tercera",
Santiago, 22-4-1974, “El Sur”, Concepción, 21-4-1974, “El Diario Austral”,
Temuco, 22-4-1974 y "La Prensa", Osorno, 22-4-1974; en Colombia, en
"El Tiempo", 20 y 21-4-1974 y "El Espectador", 20-4-1974,
ambos de Bogotá; en Ecuador, en "El Comercio", Quito, 4-7-1974; en
España, en
"Hoja del Lunes", 11-11-1974 y “Fuerza Nueva”, ambos de Madrid, la
"Región", Oviedo, 7, 8, 9, 10, 11 y 12-6-1974, además resúmenes son
publicados en 17 periódicos de 11 ciudades. En los Estados Unidos, en "The
National Educator", Fullerton, California; en Uruguay, en "El
País", Montevideo, 13-4-1974: y en Venezuela, en "El Universal",
"Ultimas Noticias", "El Mundo" y "2001",
25-4-1974 y en "El Nacional", 26-4-1974, todos de Caracas.
(72). Cfr. Medio
Siglo de Epopeya Anticomunista, Ed. Fernando III el Santo, Madrid,
1983, pp. 75-77.
(73). Cfr.
"TFP Informa", Trece años de
luchas en Ecuador, Número especial agosto-noviembre de
1983.